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Conceptos sobre el periodismo de Alan Rusbridger

El diario El País de España entrevistó a Alan Rusbridger, quien ya hoy es el mítico director de The Guardian que convirtió al medio inglés en uno de impacto global en base a su acertada estrategia en el campo digital. Hoy es un general que dejó los campos de batalla para recluirse en el Reuters Institute for the Study of Journalism de la Universidad de Oxford y ensar la guerra desde allí. En la entrevista, Rusbridger señala conceptos a tener en cuenta por los periodistas, los centros de formación y los estudiantes de periodistas. Aquí vamos:

Siempre me he sentido periodista. Me encantan las redacciones, la comunidad de periodistas. Sí que me he sentido extraño alguna vez siendo director. Te conviertes en una figura pública. A veces me quedaba un poco desubicado porque no escogí dedicarme al periodismo para convertirme en una figura pública.”

Cada vez más me pregunto, según va desapareciendo el modelo de negocio de cierto periodismo, ¿cómo justificamos lo que hacemos?

Mientras tengas el convencimiento de que es de interés público, eso puede que tenga más peso que el dolor o el mal causado a ciertas personas. Detesto el periodismo que hace daño a las personas como quien no quiere la cosa, donde hay hostigamiento y crueldad.”

Antes de la gran competencia que nos planteaba Internet era consciente del poder enorme que tenemos los periodistas. Es estupendo poseer ese poder, pero solo si nos tomamos en serio lo de comportarnos de manera ética y responsable.”

Una de las cosas que debemos hacer es comportarnos de manera ética, decir la verdad, diferenciar entre lo que es verdad, lo que son los hechos, y lo que son meros comentarios. No hay que invadir la privacidad de la gente salvo que tengamos que hacerlo porque sea de interés público. Hay que rectificar cuando publiquemos algo erróneo.”

Hay muchas formas diferentes de periodismo y resulta difícil definir el oficio. The Sun es periodismo, como la BBC, Fox News o The New York Times… Pero son ideas muy diferentes de periodismo.”

En el sentido más básico, el periodismo consiste en publicar cosas que son ciertas, cosas que son importantes para la vida de las personas. Se trata de establecer una base factual para que la sociedad pueda conversar, porque de lo contrario no podrá funcionar.”

Pero luego tenemos el periodismo de investigación, donde no te limitas a ser testigo, tomas parte de manera activa, quieres explotar un tema, desafiar lo que se acepta convencionalmente. Y ahí nos hallamos ante una versión aún más profunda del periodismo. Quizá la variante más amenazada porque es la más cara.

Pienso que el periodismo en su mejor versión es fantástico e Internet puede ser basura. Pero en ocasiones puede ser maravilloso, incluso mejor que el periodismo. Veo demasiados periodistas que adoptan el discurso de que ‘somos cirujanos cardiacos, somos cirujanos del cerebro, tenemos capacidades únicas e Internet está plagado de mentirosos, de ladrones’. Si te crees eso, te estás engañando.”

En las redes sociales encuentro gente que está hablando de esos temas de forma concienzuda, se dicen cosas interesantes, incluso con mayor profundidad de lo que encuentro en muchos periódicos…

Internet nos educa, amplía nuestros horizontes, nos desafía, nos obliga a escuchar mejor, a prestar atención a personas que nunca tuvieron la oportunidad de expresarse. Internet nos hace muchas cosas. Unas buenas y otras malas.”

Personalmente, soy de la opinión de que la sociedad siempre necesitará periodistas. No hace falta formarse durante siete años antes de empezar. Pero es más difícil de lo que mucha gente cree. Los mejores periodistas están capacitados para trabajar rápidamente, con precisión, abarcando temas de modo exhaustivo. En la sociedad vemos lo que supone vivir en un mundo de caos informativo, nos rodea, y está derivando en una especie de política populista que afecta a gente con poca capacidad de atención o incapaz de discernir una fuente buena de una mala. Se levanta uno y dice: ‘Esto es lo que siento’. La emoción está superando a la razón en el mundo. Los políticos que tienen éxito son los que saben apelar a las emociones.”

Tenemos que plantearnos si queremos un mundo de hechos para contrarrestar el mundo basado en las emociones, que es un mundo peligroso. Y si deseamos un mundo de hechos, necesitaremos periodistas.”

Gate House y Gannett crean la mayor empresa de diarios de Estados Unidos

Finalmente se concretó la fusión de dos gigantes de la industria de los diarios de Estados Unidos. Gate House Media y Gannett, propietaria del gran diario nacional del país, el USA Today, serán una sola empresa. Esto implicará que 267 diarios sobre papel pasarán a ser parte del conglomerado de medios. Uno de cada seis diarios norteamericanos. Si se suman medios informativo-periodísticos digitales más las versiones online de los de papel, el número es casi tres veces este.

Es curioso que en el año 1977, el New York Times manifestaba temor ante Gannett cuando esta cadena poseía uno diario de cada 27 que se vendían en el país. El desplome de la industria de los diarios en Estados Unidos y en gran parte del mundo donde estaba consolidada (hoy la región más dinámica es Asia por la incorporación de millones de personas a sus clases medias) hace que los parámetros sobre propiedad de medios hayan sido modificados significativamente. De los diez primeros diarios de mayor circulación a nivel global, el USA Today es el tercero. Sin embargo, es el único de la lista. Los diarios japoneses, indios y chinos son quienes mayor presencia tienen, lo cual insinúa como derivación en cuál es el modelo de negocio y la lógica de profesionalización periodística que va ganando terreno. Sin dudas esto dará oxígeno financiero a ambas compañías. Supondrá la reducción de costos en base a sinergia entre las diferentes unidades de negocio y mejor aprovechamiento de las instalaciones y de los recursos de las empresas. Los interrogantes se abren en el campo de la lógica periodística. Esto es, sobre la dotación de las redacciones, el eventual cierre de algunos diarios ahora competidores entre sí dentro de un mismo conglomerado, el riesgo que continúe el apagón informativo en algunas regiones de Estados Unidos a raíz del cierre de diarios locales, y el impacto que tendrá esto sobre lo público y el sistema político. La reducción de personal en las redacciones de los diarios sobre papel norteamericanos no tiene aún fin.

Es probable que esta fusión abra una carrera de movimientos similares entre otros actores del sistema de medios y del campo periodístico. El mundo del papel está severemente afectado. Estamos ante un escenario radicalmente distinto del que existía hace, por caso, treinta años atrás. Es sabido aunque es necesario reiterarlo: los diarios ya no cuentan con el impacto del cual alardeaban.

Los dos grandes norteamericanos se unieron. Ahora, aguardar a los próximos movimientos

El presente de los medios: personalización, personalización, personalización

Un informe de la consultora PwC sobre el estado de situación de la industria de medios muestra una consolidación de una de las características de la sociedad presente: la personalización de los hábitos. El trabajo que lleva el título “Global Entertainment & Media Outlook 2019-2023. Getting personal: Putting the me in entertainment and media” muestra cuáles son las áreas más dinámicas en la industria de los medios y los entretenimientos. En principio, la perspectiva es de un crecimiento moderado pero sostenido en materia de facturación.

Los contenidos digitales invertirán su relación segun la estimación que se proyecta para el 2023: de ser el 40% del volumen de negocios en el 2014 pasarán a ser el 60% en el 2023. Hoy estamos en el punto de bisagra de un cambio copernicano.

Uno de los cambios radicales está focalizada en la industria audiovisual. El servicio de videos on demand via Internet del tipo OTT (over-the-top) generó un giro que modificó drásticamente el consumo y la producción de contenidos.

El nuevo dispositivo móvil estrella es el smart speaker cuyo crecimiento en el mercado futuro es geométrico.

Los próximos años estarán marcados por el despuntar del 5G y un mayor consumo de datos. A mayor consumo de datos y mayor presencia de dispositivos móviles, mayor personalización.  Cuánto más periférico el país, mayor tasa de crecimiento en el consumo de datos.

Esta tenencia se refleja en el crcimiento de la publicidad en los soportes digitales: a menor desarrollo y menor dinamisno de la sociedad, mayor potencial de crecimiento.

Los esports muestran un creciente interésen el campo de los video juegos.

Medios tradicionales como la radio, inclusive vía los podcasts, ofrecen un panorama de desinterés.

La personalización de los consumos, en correlato con la fragmentación social, se muestra con claridad en este gráfico. La televisión paga (cable y satelital) y el servicio de Internet fijo de banda ancha todavía conservan un amasa significativa del negocio, pero pierden dinamismo. El Júpiter de esta constelación es el Internet móvil. El negocio más dinámico es el OTT.

En ete mundo personalizado, la cuestión de la regulación ya no irá centralmente por la estructura macro, como lo fue en el pasado, sino irá por la tensión entre el uso y la protección de datos personales. En este sentido, el informe pone como ejemplo el caso de SuperAwsome, una compañía que permite que los niños usen Internet y protegerles sus datos. En un mundo personalizado, la relgulación d epolíticas públicas en este campo se orientará a cuál será el grado de elección personal en la protección de los datos. Finalmente, el informe destaca cinco principios de acción para comprender la actividad, que sirven tanto para quienes están dentro por quienes están fuera.

  1. Conocer sus consumidores/usuarios
  2. El desempeño de los negocios
  3. Construir capacidades en un mundo donde no hay compartimentos estancos
  4. Focalizarse en la experiencia de los usuarios
  5. Comprender que lo que manda es el contexto

El ataque a medios y periodistas en nuevos contextos

Nuevos vinos en viejos odres, dice un refrán popular que remite a una de las parábolas de Jesús en el Nuevo Testamento. En Londres se realizó una conferencia denominada Global Conference for Media Freedom, que contó con el apoyo y organización de los gobiernos de Gran Bretaña y Canadá. La agenda de la misma apuntó a consolidar dos objetivos concretos. El primero fue redactar una declaración sobre libertad de prensa y de protección de la actividad periodística denominada Compromiso global sobre libertad para los medios (Global pledge on media freedom) para que sea firmada por la mayor cantidad de gobiernos y personalidades políticas, económicas, sociales y culturales posibles al estilo de la Declaración de Chapultepec impulsada por la Organización de Estados Americanos (OEA) a partir de 1994. La Argentina fue uno de los países que firmó el documento Global pledge on media freedom. El segundo, fue el lanzamiento de un fondo de apoyo para prevenir e impedir ataques a los periodistas y a los medios (Global Media Defence Fund), así como generar una red de organizaciones que puedan salir en ayuda de los medios y periodistas en caso de ataques centralmente desde los gobiernos que descreen del accionar de medios autónomos del poder político e impedir así la impunidad sobre delitos cometidos contra medios y periodistas. ¿Cuál es el motivo de esta convocatoria hoy? Existe una oleada de políticos y gobiernos de corte no liberal o antiliberal que afecta a países europeos, como es el caso paradigmático de Viktor Orbán en Hungría, pero que podría extenderse a países centrales como Francia via el partido Rassemblement National  de Marine Le Pen o la propia Italia de Matteo Salvini. A esto se suman el poco respeto o inexistencia de medios autónomos y críticos en países de gran relevancia en la esfera internacional como lo son China, Rusia, India y el Brasil  de Jair Bolsonaro, quienes conforman junto a Sudáfrica el grupo BRICS. El precedente que inquieta hoy es el retroceso de la democracia liberal a escala global, fenómeno asociado al relegamiento de la concepción del periodismo como instrumento para ejercer accountability o monitoreo sobre las acciones que tienen impacto sobre lo público. Un horizonte considerado es la posibilidad de una reformulación del así llamado Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación (NWICO) desarrollado en el ámbito de la UNESCO a principios de los 1980s, también conocido como Informe MacBride. El mismo suponía un severo custionamiento al modelo liberal de medios privados propio del modelo norteamericano de prensa. Este documento motivó la salida de Estados Unidos de la UNESCO en 1984. Gran Bretaña acompañó la salida de su aliado. Luego de la Caída del Muro de Berlín y de la Unión Soviética, la UNESCO inició esfuerzos para el retorno de Estados Unidos a la agencia dependiente de Naciones Unidas, tarea desarrollada por el secretario general del organismo, Federico Mayor Zaragoza. El objetivo fue logrado en el año 2003 – Estados Unidos volvió a salir del organismo a partir de 2019 ya que considera a la agencia como antiisraelí -. El cambió de dirección en la UNESCO se percibió de un modo claro a partir de la Declaración de Windhoek de 1991 y de la instauración del 3 de mayo como Día Mundial de la Libertad de Prensa. El escenario de riesgo que se ve hoy en día, ya en un mundo GAFAM, es una reformulación del Informe MacBride a partir de una coalición de regímenes antiliberales cuya finalidad sea sofocar miradas no condescendientes con el poder político. Es de destacar que en este caso el propio Estados Unidos no sea parte de la iniciativa, ya que la administración de Donald Trump no tiene entre sus lineamientos el respeto por un periodismo crítico. En este sentido, hubo chispazos por parte de los canadienses, ya que medios y periodistas del país promovieron a último momento un boicot de la actividad debido que el gobierno canadiense no autorizó la presencia de dos periodistas de medios conservadores. En todos lados se cuecen habas.

Un panel bajo el lema Defender la libertad de medios (Defend Media Freedom)

Debate sobre medios, periodismo y política en la Argentina

Jorge Fontevecchia, dueño de Editorial Perfil, coordinó un encuentro con tres referentes sobre la refelxión sobre la actividad de los medios y el periodismo: Martín Becerra (CONICET/UNQ/UBA), José Crettaz (UADE) y Fernando Ruiz (Universidad Austral). El resultado es una muestra de amplitud acerca de la relación de la política, lo público, los medios y el periodismo. Si bien la convocatoria podría haber sido más amplia, el espacio abierto es auspicioso para el intercambio futuro de miradas diversas sobre la actividad, algo no fácil de lograr en la Argentina actual. A la versión escrita se puede acceder aquí y al video, desde acá.

José Crettaz, Martín Becerra y Fernando Ruiz

La agenda pública cambia con la influencia de las redes sociales

Recientes estudios realizados en España muestran que la relación agenda pública – medios de comunicación está cambiando a partir de la consolidación de las redes sociales como canal para informarse. En un artículo publicado por Ana Sofía Cardenal, Carol Galais González y Silvia Majó Vázquez  en el sitio Agenda Pública que depende del diario El País de España muestra una disociación entre las movilizaciones recientes en torno al problema de la unidad española y los temas que la sociedad considera como prioritarios. El 10 de febrero pasado se realizó una movilización masiva en el país convocada por partidos de derecha en favor de la unidad ante presiones independentistas en las autonomías regionales. Sin embargo, el tema está lejos de ser la preocupación central de los españoles, focalizada en el desempleo, los políticos y la corrupción. ¿Por qué se llevó a cabo entonces con tanto impacto en la opinión pública? Las autoras sugieren que las redes sociales, y en particular Facebook, ofrecen una dieta de información individualizada a partir de los consumos de cada usuario. Este fenómeno fue observado en otros países como la Argentina en estudios puntuales sobre dietas informativas. Debido a que un número creciente de ciudadanos, en este caso España, consume noticias vía la red social  hace que se debilite una oferta homogénea en cuanto a temas relevantes para la sociedad. El tema fue planteado con anterioridad por las autoras en un trabajo denominado “Is Facebook eroding the Public Agenda? Evidence from Survey and Web-Tracking Data“.En líneas generales, esta mutación está afectando la integración social. En cuanto a la relación medios de comunicación y agenda pública,  supone también un cuestionamiento a la teoría de la Agenda Setting de Maxwell McCombs y Donald Shaw. Un gran incentivo para reformular marcos teóricos y abrir la investigación y el debate sobre los impactos de las noticias en la sociedad.

Las redes sociales están modificando la relación entre medios y sociedad

Estados Unidos y las noticias: las redes sociales están desplazando a los medios tradicionales

Según reciente trabajo del Pew Research Institute, en Estados Unidos los medios tradicionales siguen perdiendo terreno como fuente de acceso a las noticias frente a la redes sociales. La televisión y los diarios sobre papel son los medios más afectados por el cambio de hábitos informativos en los norteamericanos. Es notorio la pérdida progresiva de peso de la televisión: ya un poco menos de la mitad de los norteamericanos se informan vía este medio.

Si se analiza el acceso a noticias según las edades de los públicos se observa claramente una ola en la cual la televisión y los diarios sobre papel son desplazados progresivamente. Sus públicos están en los mayores de 65 años. También es destacable que las páginas web de noticias encuentran su mayor fidelidad en los estadounidenses que tienen entre 30 y 49 años. Por último, en los más jóvenes (de 18 a 29 años) se observa una brusca caída en el consumo de noticias vía televisión y radio y prácticamente inexistente en diarios sobre papel. Al mismo tiempo se observa una disminución en el acceso a noticias vía sitios web así como es el segmento etario donde reinan las redes sociales.

 

Las noticias y las redes hoy en Estados Unidos

Un nuevo informe del Pew Research Center muestra que la población de Estados Unidos accede a noticias mayoritariamente a través de las redes sociales. Sin embargo, considera que aquello que circula como noticia en las redes es poco creíble. La investigación rotulada News Use Across Social Media Platforms 2018  muestra que el porcentaje de accesos a noticias vía redes sociales sigue en moderada alza, pese a la visión crítica acerca de la credibilidad que allí se ofrece.

Facebook, YouTube y Twitter son los soportes más usados para informarse, lo cual habla ya de un corrimiento hacia arriba en la pirámide etaria.

Es interesante que redes como Reddit e Instagram son las que mayor crecimiento registran desde el 2017.

La desagregación por género nos muestran a Reddit y LinkedIn como soportes maculinos, mientras que Snapchat, Facebook e Instagram son mayormente preferidos por mujeres. Asimismo, Reddit y Snapchat son los preferidos por los más jóvenes.

La prensa tradicional sobre papel es la que mayor credibilidad tiene en Estados Unidos, pese a todos sus probemas de financiamiento.

Los principales atractivos de las noticias vía redes sociales son la comodidad, la posibilidad y facilidad de interactuar con otros y la rapidez.

La existencia de diarios locales mejora las finanzas públicas de las ciudades

Un muy interesante paper académico publicado por Pengjie Gao, Chang Lee y Dermot Murphy nos mustran una faceta no considerada hasta el momento sobre el impacto del cierre de diarios en papel locales. En el trabajo titulado Financing Dies in Darkness? The Impact of Newspaper Closures on Public Finance, los autores muestran que el cierre de diarios locales encarece las finanzas y el costo de los bonos municipales. Para ello tomaron condados de Estados Unidos donde se produjo el cierre de diarios en papel y otros donde esto no ocurrió. El resultado obtenido es que en aquellos condados que se vieron afectados por un cierre pronunciado de diarios en papel aumentó el costo de endeudamiento vía bonos locales. Esto es, el financiamiento municipal se vio afectado por no tener un alguien que controle su accionar en el plano de las finanzas públicas. En este sentido, los diarios no funcionarían únicamente desde la visión clásica del watchdog o perro guardián cuyos controles sobre la cosa pública mejorarían las condiciones de ciudadanía y así contribuirían a ejercer accountability sobre los gobernantes. No serían simplemente un factor que contribuye a la consolidación de una poliarquía – o democracia consolidada actual – como sostiene Robert Dahl. Según este paper, además de esto, los diarios locales también funcionarían como un evaluador de riesgo, al menos de modo indirecto. Al existir un medio local que vigila el desempeño de las autoridades municipales, supondría que este monitoreo también afecta al control en la gestión de las finanzas públicas. Ergo, una autoridad local que está sometido a la mirada de un diario local debe ser más cauteloso con las finanzas locales y de esta manera es más eficiente y eficaz en el gasto. Los autores sostienen que los portales en Internet no tienen el mismo impacto sobre el control de la cosa pública que los diarios. Se abre un nuevo cariz acerca del rol de los diarios sobre papel y su declive que, de modo fractal, se proyecta de las gestiones municipales hacia las provinciales/estaduales e incluso las nacionales.

Diarios cerrados, comprados o transformados en semanarios en Estados unidos entre el 2004 y el 2016

“The Post”: el retrato de la tensión al interior de un diario

Este año la oferta cinematográfica comenzó con el estreno de una película que prometía causar sensación. Se trata de “The Post”, de Steven Spielberg y los protagónicos  de dos excelentes y ya consagrados actores: Meryl Streep (la mítica Katharine “Kay” Graham) y Tom Hanks (el legendario director de la redacción Ben Bradlee). La trama se centra en las encrucijadas que debe enfrentar el Washington Post en torno a la publicación o no de los así llamados “Archivos del Pentágono”, documentos secretos del gobierno norteamericano que constatan con crudeza la muy mala performance de las fuerzas armadas norteamericanas en la Guerra de Vietnam, algo que debe ser ocultado a a ciudadanía del país. The New York Times toma la posta en develar los mismos, por lo que el “Post” trata de ganar la iniciativa. El dilema central asoma cuando aparece la amenaza desde el campo político de actuar duramente contra el “Times” por violar secretos de Estado. La película es extraordinaria en la temática y debiera ser vista por alumnos de periodismo, periodistas, académicos y público en general por algunas razones que enumeraremos aquí. En particular en la Argentina. No se trata de la clásica película donde los héroes son los periodistas, sino que centra en la toma de decisiones en la cúpula de un medio gráfico informativo periodístico privado dentro de las lógicas del sistema de medios norteamericano pre Internet. Es una película históricamente “densa” – por el duro contraste en el flujo de contenidos entre el mundo analógico y el digital -, pero que remite siempre hacia el presente. La analogía Richard NixonDonald Trump está siempre latente. La relación medios-poder político está aquí presente. ¿Apoyar con quién simpatizo ideológicamente o incluso con quién se tiene una relación estrecha por sobre los intereses de la ciudadanía? El cruce de racionalidades asoma. Sin embargo, el nudo de la película está focalizado no en la relación entre el poder político y el periodismo (“Todos los hombres del presidente”), ni en la ética de un funcionario judicial frente a una posible distorsión del checks and balances del sistema presidencialista norteamericano (“El informante”). En “The Post” no hay trasnoches con pizzas sino grandes fiestas y recepciones en residencias de alta sociedad. El eje está puesto en la tensión entre las múltiples racionalidades que sufre un medio informativo privado gráfico. La tensión crucial aquí es entre la racionalidad económico-financiera y la técnico-periodística. Esta tensión ha sido bien marcada por Denis McQuail. Con una pequeña modificación propia, este cuadro permite visualizar este conflicto interno.

Cuando sucede la crisis de los “Archivos del Pentágono”, el Washington Post está a punto de ser una pequeña empresa familiar para aspirar a ser una gran empresa de medios. Está ya por ser una empresa “pública”, esto es, está por salir a cotizar en la bolsa parte de su paquete accionario. En esta salida a buscar dinero,  como empresa el Post presenta un plan para mejorar su calidad periodística y transformarlo en un medio de excelencia. Y allí se plantea el gran dilema. Frente a la acción duramente intimidatoria en el ámbito judicial por parte del gobierno norteamericano sobre el New York Times, ¿qué decisión tomar? Allí se enfrentan la racionalidad económica-financiera representada por Fritz Beebe y la técnico-periodistíca por Ben Bradlee. Por un lado, si el Post decide publicar los documentos  esto puede auyentar en masa a los inversores y el diario y los medios asociados corren serio riesgo de desaparecer; por el otro, si decide no publicarlos,  el Post se transformaría en un medio más cercano a la revista People (ejemplificado por el desvelo de la obtención de fotos del casamiento de la hija del presidente Nixon) que a un medio de influencia, que a un diario “serio”: el proyecto de un diario de influencia sucumbiría. La escena es fantástica en ese sentido. Es la directora del diario, Katharine Graham, que en una charla telefónica donde recibe en simultáneo las dos versiones  – la de Beebe y la de Bradlee – muy bien justificadas. Finalmente toma una decisión. En el contexto actual, donde el financiamiento de un medio informativo está al rojo vivo, bien vale el antecedente histórico que muestra la película. Aquí está el nudo central de la película. Como se ve bien en “The Post”, y así lo plantea Fritz Beebe en un duro cruce con Ben Bradlee, el avance del gobierno desde lo financiero-empresario sobre el Washington Post no será por el diario sino por sus estaciones de televisión y de radio, que al ocupar frecuencias del espectro radioeléctrico de caracter público y administradas por el Estado, permite un flanco para un avance gubernamental par doblegar al grupo de medios. La relación con la Argentina y América Latina bien la vale. También es muy descriptiva la respuesta de Bradlee de ningunear la televisión, típica respuesta de un periodista “iluminista” de la gráfica. Así podemos ir bajando hacia las Pampas. La analogía con el Clarín de los 90s no es menor. La caracterización de Graham por Meryl Streep es muy similar a la presencia y estilo que adoptó Ernestina Herrera de Noble. El rediseño del diario encabezado por Roberto Guareschi sí como la fuerte inversión en calidad, que fue de asociarse al MIT Media Lab a contratar expertos locales e internacionales (Oscar Landi, Eliseo Verón, Teun van Dijk, entre otros) para mejorar el diario, se produjo en simultáneo con la construcción del grupo. Esta gran inversión llevó a que el diario Clarín dejara de ser un medio difícil de leer y destinado a lecores de deportes, las carreras de caballos y los chistes de contratapa, para pasar a ser un gran medio del mercado global de diarios en castellano. La gran diferencia entre el Clarín de los 90s y el Post, en los términos de la película es el colchón entre la directora general y la redacción: en Clarín está Héctor Magnetto y el staff corporativo, cosa que no asoma en el Post de modo análogo. En paralelo, por caso, en la película aparece con precisión  la cuestión del secreto de las fuentes periodísticas.Esto fue una obsesión de Saturnino Herrero Mitjans, luego director de asuntos corporativos del Grupo Clarín, que la llevó como bandera a la Convención Constituyente de Santa Fe de 1994. Con el apoyo de Guillermo Ignacio, director de Ecos Diarios de Necochea, y la acción en el campo de un joven Martín Etchevers, esto se introdujo en el artículo 43 de la reforma. Para cerrar la vinculación con la Argentina, resulta curioso que Bradlee se mueva en un pequeño Fiat 128, auto de baja presencia en Estados Unidos y de gran popularidad en la Argentina. Y una breve mención a Alexander Haig, secretario de Estado durante la Guerra de las Malvinas. La película muestra también la estrecha relación entre los medios, el periodismo, los políticos, los empresarios. Tal el caso de la amistad entre Katharine Graham y Robert McNamara, principal afectado por la divulgación de los documentos. Esta relación que por momentos es promiscua en términos de racionalidades sirvió para que el periodista estrella de la película, Ben Bagdikian, denunciar esto en su clásico libro “The Media Monopoly“, algo que ya estaba cementado en “The Power Elite” de C. Wright Mills. Otra figura que asoma brevemente es William Rehnquist, miembro conservador que fue por décadas miembro de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos; aquí en su calidad de adjunto del procurador general es el en cargado de “apretar” a Bradlee para que no publique los documentos. Las redacciones como las del Washington Post de la película ya no existen. Tampoco los tics y las culturas de los periodísticas – algunos rasgos de Bradlee los he visto en Elie Abel o Edward Mortimer, por citar algunos -. Finalmente, como espíritu de época, la película retrata muy bien un mundo de decisiones absolutamente masculino. En el desayuno de trabajo del comienzo con Bradlee en un club social, Graham es la única mujer. En las reuniones de directorio balbucea y al salir camina por detrás de “los hombres”, en las reuniones sociales, se junta con las “mujeres de” en vez de estar con los “hombres del poder”. Por todo esto, y quizás otros aspectos no considerados aquí, “The Post” es altamente recomendable para interiorizarse acerca de la historia de los medios de comunicación.

El periodismo vs. las finanzas en una escena clave en “The Post”.