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Estudio clave sobre consumo de medios en Rosario

La Maestría en Comunicación Digital Interactiva de la Universidad Nacional de Rosario y el Centro de Mediciones sobre Opinión Pública (CEMOP) acaban de publicar un informe preliminar sobre el consumo de medios en la ciudad de Rosario, la tercera de mayor población en la Argentina. El estudio de abordaje cuantitativo liderado por Fernando Irigaray y Julián Crucella aporta muchos datos muy valiosos, de los cuales vamos a destacar sólamente algunos de ellos. Casi el 80% de la población rosarina tiene acceso a una PC, notebook o netbook.

El 87.5% de la población tiene acceso a Internet vía celular.

Casi el 81% de la población tiene acceso a Internet en su domicilio.

Los usuarios se conectan a Internet centralmente vía un smartphone.

Los públicos admiten un consumo apreciable de un dispositivo en simultáneo con la televisión. Por caso, chatean vía Whatsapp de aquello que ven en la televisión.

Casi toda la población de la ciudad consume televisión, mayormente por cable.

El servicio de un OTT como Netflix tiene una apreciable presencia dentro de los consumos rosarinos, considerable dado los pocos años que el servicio es ofrecido en la ciudad.

Sólo un poco más del 70% de los rosarinos escucha radio.

Los datos sobre los diarios son particularmente interesantes. El 57% de la población no lee en diarios sobre papel.

Aproxmadamente uno de cada cuatro rosarinos compra diario sobre papel en sus casas.

En cuanto a la lectura de diarios digitales, los datos son mejores. un poco más de la mitad de los rosarinos tiene el hábito ingresar a los mismos.

Finalmente, el 77 % de los rosarinos usa redes sociales. Por lejos, Facebook es la más popular.

El estudio es realmente esclarecedor sobre los consumos de medios en una ciudad representativa de la Argentina. Este tipo de investigaciones constituye un aporte muy valioso para el estudio de los medios de comunicación y la sociedad argentina.

Amazon Prime quiere romper el mercado de la TV paga

Amazon Prime, el servicio de contenidos pagos por Internet de la empresa de Jeff Bezos, está cerca de superar la cantidad de suscriptores de televisión paga en los Estados Unidos. Esto es, puede superar la cantidad de abonados de cable más servicios satelitales. El crecimiento del servicio de la empresa de Bezos, quien es también dueño del Washington Post, se basó en una campaña agresiva de descuentos sobre la población norteamericana de bajos ingresos que recibe algún tipo de ayuda social estatal. Esta política es parte de una estrategia de sinergia de vincular consumos de despachos tradicionales de Amazon, más el ingreso en el mercado de venta a domicilio de verduras a partir de la compra de la cadena  Whole Foods. El objetivo es que las ventas se realicen a partir de los contenidos que ofrece Amazon Prime. Evidentemente, los nuevos negocios de servicios de contenidos online están destruyendo rápidamente las fronteras preexistentes.

El crecimiento del servicio de Amazon Prime es exponencial

Estos son los países que censuran Internet

El Berkman Klein Center, dependiente de la Universidad de Harvard, ha publicado un nuevo trabajo de investigación sobre la censura en Internet titulado The Shifting Landscape of Global Internet Censors (El paisaje cambiante de los censores globales de Internet). El mismo abarcó 75 países y se consideró como variables la censura sobre contenido político; social; en base a un conflicto o por cuestiones de seguridad; y sobre herramientas de Internet. El informe registra restricciones en el acceso a Internet en 26 países. Los países que muestran el máximo grado de censura en Internet son Irán, Emiratos Árabes Unidos y Yemen. A estos le siguen China y Arabia Saudita. Cierran en el último escalón del podio Indonesia, Rusia y Uzbekistán. Este es el cuadro general.

Un gráfico de las restricciones detectadas por variables nos da el siguiente panorama.

El trabajo presenta de manera interesante cómo en el mundo ha aumentado proporcionalmente la consulta a sitios web de protocolo HTTPS con relación a sitios HTTP. Esto es considerado como una muestra que los usuarios buscan o necesariamente deben acceder acceder a sitios con mayor seguridad debido a una mayor intensidad en las acciones de restricción por parte de los gobiernos.

En las conclusiones, el reporte destaca dos grandes fenómenos: a) el desplazamiento de contenidos hacia plataformas y aplicaciones centralizadas (por caso, redes sociales); b) el uso intensivo de protocolos de seguridad. Ambos fenómenos atentan contra una Internet pública, “iluminista” y, por el contrario, refuerzan una arquitectura de corte feudal.

El New York Times y The Economist denuncian como monopolios a los grandes de Internet

La demanda de los medios periodísticos comienza a hacer ruido. The New York Times primero y The Economist después han lanzado el reclamo de denunciar como monopolios a los grandes actores de Internet. En particular, los apuntados son Google y Facebook, quienes son los que atrapan el grueso del ingreso publicitario de los medios informativos. Tanto The New York Times como The Economist han publicado sendos artículos en los cuales sostienen que la situación actual de los gigantes de los datos es similar a las compañías petroleras y las telefónicas a comienzos del siglo XX. Por lo tanto, ambos medios recomiendan implementar regulaciones antimonopólicas que supongan eliminar la condición dominante de tales empresas. Las cuestiones que asoman en el horizonte es el daño a la economía (reducción de a competencia) y a la innovación que generan los monopolios. A esto se suma por parte de las empresas la poca transparencia en la comunicación a los usuarios sobre la disponibilidad de los datos que recolectan. Finalmente, aparece en el horizonte el impacto que tienen semejantes empresas sobre el sistema democrático, en particularpor el uso de algoritmos que orientan el tipo de medios y contenidos periodísticos a ser acercados a los ciudadanos. The Economist propone cambiar la lógica delas regulaciones antitrust, ya que las existentes están fundadas en un criterio “industrial” y están desactualizadas. La presión es fuerte. Se vienen meses donde esta tensión entre los productores de contenidos periodísticos y las empresas de Internet se hará más aguda. Este es sólo un incidente más de un conflicto que se vuelve más profundo.

La tapa de The Economist

Cómo Silicon Valley cambió el periodismo en Estados Unidos

El Tow Center for Digital Journalism publicó un informe sobre cómo las redes sociales han cambiado el periodismo de los Estados Unidos. El trabajo liderado por Emily Bell y Taylor Owen, titulado The Platform Press: How Silicon Valley Reengineered Journalism, plantea desde el vamos que las redes sociales son editores. Las empresas de medios tradicionales están confundidas por el impacto de las empresas del mundo digital. Según el informe, muchas de las organizaciones de medios desplazarán al periodismo como su actividad central. Si bien las plataformas digitales permiten hoy un alcance extraordinario para los productores de contenidos periodísticos, estos no pueden cubrir los costos operativos y de inversión.  Para el trabajo es claro que las plataformas digitales son editores periodísticos: tienen la capacidad de ofrecer incentivos sobre los generadores de contenidos acerca de qué tipo de material hay que producir (texto, videos, audios, etc.). El periodismo cívico al estilo watchdog es el más afectado por este nuevo contexto, ya que se privilegia aquello que tiene proyección de escla y lo que es compartible a través de las redes. El trabajo también sostiene en sus conclusiones que las pataformas digitales se centran en una edición basada en algoritmos. Este es su lado flaco, ya que no consideran el “toque humano” de un buen editor. Asimismo, otra deuda es la ausencia de transparencia de las plataformas. Los públicos no tienen elementos para saber el impacto de lo que producen y por qué reciben lo que ven; cómo se usan los datos que se generan por el sólo acceso a las noticias en la red; y cómo podría ser manipulado el consumo de contenidos en Internet. Com reflexión final, el informe plantea que las organizaciones de medios tradicionales se encuentran ante un dilema de hierro: ¿seguirán manteniendo costosas redacciones de producción periodística con públicos pequeños, pero con la fuente de ingresos bajo su control? O por el contrario, ¿preferirán reducir el control de los ingresos en manos de plataformas y redes sociales para oder acceder a públicos a escala amplia?

Medios tradicionales de Estados Unidos y las plataformas que utilizan para distribuir contenidos periodísticos

Modelo

Esquema de distribución de contenidos digitales de la CNN

Posteos realizados por el New York Times en la semana que comenzó el 6 de febrero de 2017

Posteos

Posteos de algunos medios en Instagram y Snapchat

Posteos totales en medios entre períodos seleccionados por la investigación

 

Expertos en redes: el ágora ateniense, fue

Internet y las redes sociales no serán un ágora idealizado para el libre debate de ideas y la libertad de expresión. Por el contrario, los trolls seguirán intoxicando los espacios, así como el discurso que incita al odio y la violencia. Este es el resultado de una investigación de corte cualitativo desarrollado por Pew Research denominada “The Future of Free Speech, Trolls, Anonimity and Fak News Online“.Una democracia deliberativa está lejos de ser un escenario probable a futuro según la visión de los pensadores y actores del mundo virtual consultados para el trabajo. Algunas conclusiones de la investigación son las siguientes: los trolls y quienes promueven y esparcen el odio son anteriores a Internet y seguirán existiendo; el anonimato en las redes favorece este tipo de acciones; la ráoida expansión de los contenidos en Internet hace difícil el control del discurso agresivo; las compañías teconológicas tienen pocos incentivos para controlar discursos que promueven odio y agresiones; los medios tradicionales han perdido importancia y, en algunos casos, no actúan para evitar este tipo de discurso destructivo; es limitada la posibilidad de encontrar moderadores fundados en inteligencia artificial que promueven un diálogo constructivo en las redes y  bloqueen el destructivo; los trolls pueden saltear cualquier espacio amigable posible; existirá mayor presión para que el Estado actúe y castigue al discurso agresivo y violento; una mayor intervención del Estado podría suponer una restricción a libertad de expresión; la polarización en las redes continuará producto de una compartimentalización ideológica. Algunas de las personalidades consultadas fueron Vint Cerf, Cory Doctorow, Kate Crawford, Marina Gorbis, Richard Stallman, Amy Webb, Jeff Jarvis, David Weinberger, Jamais Cascio y Stephen Downes. Una porción significativa de los entrevistados preirió mantener el anonimato.

Tapa de la revista Time del 18 de agosto de 2016

El nuevo ecosistema de la comunicación política de Estados Unidos

No son los algoritmos de Facebook o Twitter, sino la existencia de un ecosistema paralelo de propaganda, en el sentido anglosajón del término. No hay fake news, sino una variante nueva de un dispositivo de comunicación con pretensiones manipulativas. Estas son las conclusiones generales de la investigación desarrollada por Yochai Benkler, Robert Faris, Hal Roberts y Ethan Zuckerman con relación a la circulación de contenidos periodísticos durante la campaña presidencial en Estados Unidos el año pasado. El trabajo, basado en contenidos en Facebook y Twitter, muestra que lo que asoma como novedoso es un sistema de comunicación que cohabita en paralelo con el sistema de medios “tradicional”. Por lo tanto, no hay fake news (noticias falsas), sino directamente un sistema solar paralelo que difunde contenidos propagandísticos. El “sol” de sete nuevo ecosistema es Breitbart News, el portal de noticias de Stephen Bannon. El trabajo muestra que no hay grandes cambios en el modo de hacer política en Estados Unidos, ya que el patrón de comunicación política responde a los parámetros considerados por Richard Hofstadter en “The Paranoid Style in American Politics” (El estilo paranoico en la política norteamericana). Lo novedoso es que este nuevo sistema convive con el tradicional. Esto es algo que los medios y el periodismo deben tener en cuenta.

Sitios de noticias por orientación ideológica y por tamaño en Twitter

Ecosistemas de contenidos noticiosos en Estados Unidos a partir de Twitter