Archivo de la categoría: Internet

Porteños: mujeres conectadas; hombres analógicos

El Centro de Estudios sobre Medios y Sociedad en Argentina (MESO) realizó un estudio de campo en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) sobre consumo de medios y tecnología por parte de los habitantes. La investigación liderada por Pablo Boczkowski y Eugenia Mitchelstein nos ofrece que las mujeres, cuando buscan noticias, tienen mayor acceso a redes e internet que los hombres, quienes tienen mayor preferencia en términos compatativos por los medios tradicionales. El primer gráfico muestra que las mujeres acceden más a Internet.

Este gráfico marca que las mujeres prefieren el campo digital para buscar noticias, mientras que los hombres tienen más apego por los analógicos y tradicionales.

 

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Niall Ferguson y su escepticismo hacia la sociedad en red

El historiador Niall Ferguson publicó un artículo crítico sobre la visión utópica acerca que las redes sociales permiten que la conexión lleva necesariamente aun mundo más libre, equitativo y pluralista. En Foreign Affairs, Ferguson expone sus argumentos críticos en su artículo “The False Prophecy of Hyperconnection. How to Survive the Networked Age” (La falsa profecía de de la hiperconexión. Cómo sobrevivir a la era de las redes). Ferguson cuestiona una presentación en la Universidad de Harvard de Mark Zuckerberg, CEO de Facebook. En este sentido Ferguson desarrolla seis puntos para hacer un mapa de la sociedad actual marcada por la existencia de las redes. El primero, es que los individuos somos nodos que estamos relacionados entre sí. El supuesto optimista presente en trabajos primarios de Manuel Castells, mostraba a las redes como una conjunto de relaciones horizontales sin un centro definido. Ferguson distingue entre redes jerárquicas y redes de distribución. Las primeras están constituidas por nodos densos y dominan a las segundas. El segundo, es que los vínculos débiles son paradójicamente, muy fuertes. En las redes las relacones puntuales puedens er sumamente enriquecedoras, como lo fue el intercambio espistolar en el Iluminismo. El tercero es que la estructura de la red favorece la viralidad. Esta depende tanto de la estructura de la red como de las condiciones y propiedades de aquello que se propague por la misma. Cuarto, las rede están en constante reconfiguración para adaptarse a las situaciones y entornos. Para Ferguson, la explosión de Silicon Valley fue consecuencia de un debilitamiento de un poder jerárquico en los Estados Unidos y no fue causa de este. El restablecimiento del poder presidencial bajo Ronald Reagan modificó este entorno. Quinto, las redes interactúan con otras redes. Cuánto mayor interacción, mayor grado de innovación. El sexto es que las redes no son igualitarias. Las redes del mundo financiero así como las del mundo universitario son ejemplos para Ferguson. Prima la distribución de Pareto. Finalmente, para Ferguson el impacto de las redes en la sociedad es similar al de la imprenta en el siglo XVI. La PC y el smartphone son equiparables al libro y al panfleto. Pero, aquí Ferguson hace tres salvedades.  Primero, las redes tienen un impacto global y de rapidez que no lo tuvo la revolución de la imprenta. Segundo, quienes controlan las redes hoy controlan un recurso económico central: sus dueños son millonarios como Mark Zuckerberg o Bill Gates, cosa que no fue Johannes Gutenberg. Tercero, Internet y las redes afectaron primero las relaciones comerciales y luego después avanzaron sobre la política y la religión; todo lo contrario de lo que sucedió con la revolución de la imprenta. Aqueelo que comparten ambos fenómenos es que han modificado “lo público”, la Öffentlichkeit habermasiana. En vez de haber potenciado un ciudadano global de la red, un netizen, las redes han favorecido la proliferación de sectas y grupos fanáticos. Por tanto, para Ferguson no habría que aceptar acríticamente una sociedad en red como necesariamente benigna. Al mismo tiempo, la erosión actual de la soberanía nacional es análoga para el autor con un fenómeno similar durante el período de la Reforma luterana. Sus palabras finales apuntan a ser escépticos frente a los cantos de sirena del oligopolio no regulado de Sillicon Valley.

Niall Ferguson y su escepticismo sobre las redes

El SINCA nos brinda un panorama de los medios argentinos

El Sistema de Información Cultural de la Argentina (SINCA) acaba de hacer público el reporte sobre consumos culturales en la Argentina relativo al año 2016. Los datos son por sector. A simple vista, y esto es un mal propio de la Argentina que excede largamente el campo cultural, un gran limitante del informe es la dificultad de conseguir datos completos sobre una actividad, cosa que permitiría tener estadísticas precisas de acceso público. Por caso, las estadísticas referidas a la circulación de diarios está fundada en el Instituto Verificador de Circulaciones (IVC), que lamentablemente no cubre a todos los diarios editados en el país. Haciendo esta salvedad, sí se puede aformar que los datos del SINCA sí son una buena aproximación aa los consumos de los diversos sectores del campo de la cultura y en particular de los medios de comunicación. En el caso de los diarios, el reporte nos confirma la caída de la circulación de los diarios. Esa fue de un 11,4% de 2015 a 2106. El siguiente cuadro nos muestra la tendencia declinante que comienza a partir del año 1987, con algunos crecimientos circunstanciales.

El próximo cuadro muestra la relevancia que tienen los cuatro primeros diarios de mayor circulación en el total de los diarios argentinos. Esta figura muestra claramente que el período de esplendor del diario Clarín fue en la década de 1990. El cuadro se remite a títulos de diarios y no considera a grupos de medios. Esto es, no muestra la participación en el mercado de diarios de una empresa que pudiera tener varios títulos. El cuadro es el siguiente.

Las revistas no han sufrido una caída como la de los diarios, aunque sí han registrado recientemente una fuerte caída en la cantidad de títulos editados.

Las conexiones residenciales a Internet están en continuo ascenso, con un marcado predominio del acceso vía dispositivos móviles a partir del año 2012.

Finalmente, el acceso a televisión paga, tanto cable como satelital, está en una meseta levemente inclinada hacia el alza.

Estudio clave sobre consumo de medios en Rosario

La Maestría en Comunicación Digital Interactiva de la Universidad Nacional de Rosario y el Centro de Mediciones sobre Opinión Pública (CEMOP) acaban de publicar un informe preliminar sobre el consumo de medios en la ciudad de Rosario, la tercera de mayor población en la Argentina. El estudio de abordaje cuantitativo liderado por Fernando Irigaray y Julián Crucella aporta muchos datos muy valiosos, de los cuales vamos a destacar sólamente algunos de ellos. Casi el 80% de la población rosarina tiene acceso a una PC, notebook o netbook.

El 87.5% de la población tiene acceso a Internet vía celular.

Casi el 81% de la población tiene acceso a Internet en su domicilio.

Los usuarios se conectan a Internet centralmente vía un smartphone.

Los públicos admiten un consumo apreciable de un dispositivo en simultáneo con la televisión. Por caso, chatean vía Whatsapp de aquello que ven en la televisión.

Casi toda la población de la ciudad consume televisión, mayormente por cable.

El servicio de un OTT como Netflix tiene una apreciable presencia dentro de los consumos rosarinos, considerable dado los pocos años que el servicio es ofrecido en la ciudad.

Sólo un poco más del 70% de los rosarinos escucha radio.

Los datos sobre los diarios son particularmente interesantes. El 57% de la población no lee en diarios sobre papel.

Aproxmadamente uno de cada cuatro rosarinos compra diario sobre papel en sus casas.

En cuanto a la lectura de diarios digitales, los datos son mejores. un poco más de la mitad de los rosarinos tiene el hábito ingresar a los mismos.

Finalmente, el 77 % de los rosarinos usa redes sociales. Por lejos, Facebook es la más popular.

El estudio es realmente esclarecedor sobre los consumos de medios en una ciudad representativa de la Argentina. Este tipo de investigaciones constituye un aporte muy valioso para el estudio de los medios de comunicación y la sociedad argentina.

Amazon Prime quiere romper el mercado de la TV paga

Amazon Prime, el servicio de contenidos pagos por Internet de la empresa de Jeff Bezos, está cerca de superar la cantidad de suscriptores de televisión paga en los Estados Unidos. Esto es, puede superar la cantidad de abonados de cable más servicios satelitales. El crecimiento del servicio de la empresa de Bezos, quien es también dueño del Washington Post, se basó en una campaña agresiva de descuentos sobre la población norteamericana de bajos ingresos que recibe algún tipo de ayuda social estatal. Esta política es parte de una estrategia de sinergia de vincular consumos de despachos tradicionales de Amazon, más el ingreso en el mercado de venta a domicilio de verduras a partir de la compra de la cadena  Whole Foods. El objetivo es que las ventas se realicen a partir de los contenidos que ofrece Amazon Prime. Evidentemente, los nuevos negocios de servicios de contenidos online están destruyendo rápidamente las fronteras preexistentes.

El crecimiento del servicio de Amazon Prime es exponencial

Estos son los países que censuran Internet

El Berkman Klein Center, dependiente de la Universidad de Harvard, ha publicado un nuevo trabajo de investigación sobre la censura en Internet titulado The Shifting Landscape of Global Internet Censors (El paisaje cambiante de los censores globales de Internet). El mismo abarcó 75 países y se consideró como variables la censura sobre contenido político; social; en base a un conflicto o por cuestiones de seguridad; y sobre herramientas de Internet. El informe registra restricciones en el acceso a Internet en 26 países. Los países que muestran el máximo grado de censura en Internet son Irán, Emiratos Árabes Unidos y Yemen. A estos le siguen China y Arabia Saudita. Cierran en el último escalón del podio Indonesia, Rusia y Uzbekistán. Este es el cuadro general.

Un gráfico de las restricciones detectadas por variables nos da el siguiente panorama.

El trabajo presenta de manera interesante cómo en el mundo ha aumentado proporcionalmente la consulta a sitios web de protocolo HTTPS con relación a sitios HTTP. Esto es considerado como una muestra que los usuarios buscan o necesariamente deben acceder acceder a sitios con mayor seguridad debido a una mayor intensidad en las acciones de restricción por parte de los gobiernos.

En las conclusiones, el reporte destaca dos grandes fenómenos: a) el desplazamiento de contenidos hacia plataformas y aplicaciones centralizadas (por caso, redes sociales); b) el uso intensivo de protocolos de seguridad. Ambos fenómenos atentan contra una Internet pública, “iluminista” y, por el contrario, refuerzan una arquitectura de corte feudal.

El New York Times y The Economist denuncian como monopolios a los grandes de Internet

La demanda de los medios periodísticos comienza a hacer ruido. The New York Times primero y The Economist después han lanzado el reclamo de denunciar como monopolios a los grandes actores de Internet. En particular, los apuntados son Google y Facebook, quienes son los que atrapan el grueso del ingreso publicitario de los medios informativos. Tanto The New York Times como The Economist han publicado sendos artículos en los cuales sostienen que la situación actual de los gigantes de los datos es similar a las compañías petroleras y las telefónicas a comienzos del siglo XX. Por lo tanto, ambos medios recomiendan implementar regulaciones antimonopólicas que supongan eliminar la condición dominante de tales empresas. Las cuestiones que asoman en el horizonte es el daño a la economía (reducción de a competencia) y a la innovación que generan los monopolios. A esto se suma por parte de las empresas la poca transparencia en la comunicación a los usuarios sobre la disponibilidad de los datos que recolectan. Finalmente, aparece en el horizonte el impacto que tienen semejantes empresas sobre el sistema democrático, en particularpor el uso de algoritmos que orientan el tipo de medios y contenidos periodísticos a ser acercados a los ciudadanos. The Economist propone cambiar la lógica delas regulaciones antitrust, ya que las existentes están fundadas en un criterio “industrial” y están desactualizadas. La presión es fuerte. Se vienen meses donde esta tensión entre los productores de contenidos periodísticos y las empresas de Internet se hará más aguda. Este es sólo un incidente más de un conflicto que se vuelve más profundo.

La tapa de The Economist