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Conceptos sobre el periodismo de Alan Rusbridger

El diario El País de España entrevistó a Alan Rusbridger, quien ya hoy es el mítico director de The Guardian que convirtió al medio inglés en uno de impacto global en base a su acertada estrategia en el campo digital. Hoy es un general que dejó los campos de batalla para recluirse en el Reuters Institute for the Study of Journalism de la Universidad de Oxford y ensar la guerra desde allí. En la entrevista, Rusbridger señala conceptos a tener en cuenta por los periodistas, los centros de formación y los estudiantes de periodistas. Aquí vamos:

Siempre me he sentido periodista. Me encantan las redacciones, la comunidad de periodistas. Sí que me he sentido extraño alguna vez siendo director. Te conviertes en una figura pública. A veces me quedaba un poco desubicado porque no escogí dedicarme al periodismo para convertirme en una figura pública.”

Cada vez más me pregunto, según va desapareciendo el modelo de negocio de cierto periodismo, ¿cómo justificamos lo que hacemos?

Mientras tengas el convencimiento de que es de interés público, eso puede que tenga más peso que el dolor o el mal causado a ciertas personas. Detesto el periodismo que hace daño a las personas como quien no quiere la cosa, donde hay hostigamiento y crueldad.”

Antes de la gran competencia que nos planteaba Internet era consciente del poder enorme que tenemos los periodistas. Es estupendo poseer ese poder, pero solo si nos tomamos en serio lo de comportarnos de manera ética y responsable.”

Una de las cosas que debemos hacer es comportarnos de manera ética, decir la verdad, diferenciar entre lo que es verdad, lo que son los hechos, y lo que son meros comentarios. No hay que invadir la privacidad de la gente salvo que tengamos que hacerlo porque sea de interés público. Hay que rectificar cuando publiquemos algo erróneo.”

Hay muchas formas diferentes de periodismo y resulta difícil definir el oficio. The Sun es periodismo, como la BBC, Fox News o The New York Times… Pero son ideas muy diferentes de periodismo.”

En el sentido más básico, el periodismo consiste en publicar cosas que son ciertas, cosas que son importantes para la vida de las personas. Se trata de establecer una base factual para que la sociedad pueda conversar, porque de lo contrario no podrá funcionar.”

Pero luego tenemos el periodismo de investigación, donde no te limitas a ser testigo, tomas parte de manera activa, quieres explotar un tema, desafiar lo que se acepta convencionalmente. Y ahí nos hallamos ante una versión aún más profunda del periodismo. Quizá la variante más amenazada porque es la más cara.

Pienso que el periodismo en su mejor versión es fantástico e Internet puede ser basura. Pero en ocasiones puede ser maravilloso, incluso mejor que el periodismo. Veo demasiados periodistas que adoptan el discurso de que ‘somos cirujanos cardiacos, somos cirujanos del cerebro, tenemos capacidades únicas e Internet está plagado de mentirosos, de ladrones’. Si te crees eso, te estás engañando.”

En las redes sociales encuentro gente que está hablando de esos temas de forma concienzuda, se dicen cosas interesantes, incluso con mayor profundidad de lo que encuentro en muchos periódicos…

Internet nos educa, amplía nuestros horizontes, nos desafía, nos obliga a escuchar mejor, a prestar atención a personas que nunca tuvieron la oportunidad de expresarse. Internet nos hace muchas cosas. Unas buenas y otras malas.”

Personalmente, soy de la opinión de que la sociedad siempre necesitará periodistas. No hace falta formarse durante siete años antes de empezar. Pero es más difícil de lo que mucha gente cree. Los mejores periodistas están capacitados para trabajar rápidamente, con precisión, abarcando temas de modo exhaustivo. En la sociedad vemos lo que supone vivir en un mundo de caos informativo, nos rodea, y está derivando en una especie de política populista que afecta a gente con poca capacidad de atención o incapaz de discernir una fuente buena de una mala. Se levanta uno y dice: ‘Esto es lo que siento’. La emoción está superando a la razón en el mundo. Los políticos que tienen éxito son los que saben apelar a las emociones.”

Tenemos que plantearnos si queremos un mundo de hechos para contrarrestar el mundo basado en las emociones, que es un mundo peligroso. Y si deseamos un mundo de hechos, necesitaremos periodistas.”

Facebook y las campañas políticas en Estados Unidos, Gran Bretaña, ¿y la Argentina?

Ha comenzado la campaña presidencial en la Argentina de cara a las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) y uno de los interrogantes que está presente en la Argentina y a nivel global es el papel de las redes sociales en la comunicación política de los candidatos. Existe una buena bibliografía que pone el acento en el impacto negativo que las social media tienen sobre las instituciones democráticas y sobre lo público en general. Producción y distribución de fake news/desinformación, polarización política, efecto cámara de eco, son algunos de los fenómenos consignados negativamente. Estos se han potenciado a partir del escándalo del caso Cambridge Analytica que ha afectado centralmente a Facebook. Sin embargo, en el último tiempo han asomado trabajos donde tales efectos no asoman con la magnitud y el impacto que previamente se habían considerado. Por caso, no existiría el efecto cámara de eco con la relevancia que se había considerado en un principio, al menos no en España, país donde las redes están jugando un rol central en la comunicación política. Un trabajo de R. Kelly Garrett titulado “Social media’s contribution to political misperceptions in U.S. presidential elections“,  centralmente orientado sobre el impacto de Facebook en las elecciones presidenciales de 2012 y 2016 muestra que esta red , al menos, no ha tenido un impacto decisivo en campañas sucias o en la promoción de desinformación y noticias falsas. Tienen impacto, pero a pesar que mucha desinformación circula en las redes, esto no hace que que estos contenidos tengan un caracter decisivo en la conformación de las voluntades políticas en Estados Unidos. El cuadro que sigue demuestra que quienes recolectan onformación política en las redes supone que Facebook no es aquella que tiene más impacto en la conformación de las creencias de la ciudadanía.

Los políticos usan las redes sin considerar su orientación ideológica. Como bien dice el título de una columna en la revista Wired firmada por Hamdan Azhar, los políticos no confían y hasta con hostiles hacia Facebook hasta que llega el momento de hacer campaña, lo cual demuestra al menos un nivel apreciable de hipocresía sobre la cuestión (“Politicians don’t trust Facebook – unless they are campaigning”). A los políticos en campaña les resulta de mucha utilidad usar el pixel de Facebook, código que permite hacer el track de cada usuario de la red social, instrumento usado tanto como para recibir donaciones de campaña como para colocar publicidad personalizada. La gran mayoría de los senadores norteamericanos usan el pixel de Facebook.

Esta proporción se reduce a un 40% en el caso de los diputados.

En Gran Bretaña, luego de la renuncia de Theresa May como primer ministro, se está llevando una intensa lucha al interior del Partido Conservador entre los candidatos a sucederla: Boris Johnson y Jeremy Hunt. Por lejos, es Johnson quien lidera los posteos e interacciones en Facebook (más de 243.ooo interacciones en junio frente apenas un poco más de 10.ooo de Hunt).

Estos datos entran en una relación coherente en función del dinero invertido en publicidad en Facebook por cada uno de los candidatos.

Johnson a su vez fortaleció su presencia en los medios tradicionales conservadores, con lo cual refuerza todos los campos comunicacionales donde hace campaña.

Estos ejemplos muestran la dificultad de hacer estudios cuyo objetivo es conocer el grado de impacto de un mensaje cuando los campos comunicacionales y soportes están entrelazados transediáticamente entre sí.

Encuesta global sobre redes sociales, desinformación y algoritmos: algunos emergentes

Una extensa y detallada investigación global en base a encuestas sobre seguridad y confianza en Internet abordó el rol de las fake news, la desinformación, las redes sociales y los algoritmos sobre los ciudadanos. El trabajo se tituló Internet Security & Trust y la tercera parte se dedicó a esta temática (Social Media, Fake News & Algorithms) a encuesta es global y fue desarrollada por el Centre for International Governance Innovation (CIGI) con base en Canadá junto con la consultora Ipsos. El trabajo contó con el apoyo de la UNCTAD y la ONG Internet Society. El informe es muy extenso por lo cual destacaremos sólamente algunos puntos. Casi dos tercios de la población a nivel global considera que las redes sociales han facilitado la comunicación.

A su vez, la población considera que las redes sociales aumentaron la libertad de expresión (Rusia es el único caso donde se las percibe como un retroceso).

Asimismo, se considera que las redes sociales también aumentó la censura (excepciones son Japón y Rusia).

La mayoría de los ciudadanos considera que las redes sociales no tuvieron impacto en la accountability sobre los gobiernos. En el caso que sí tuvieron imacto fue mayormente positivo a excepción de Japón y Polonia.

Las redes sociales no son reconocidas como impulsoras de una cultura cívica.

También se cree que las redes sociales contribuyen a incrementar la polarización política.

Relativo a la desinformación y distribución de fake news, los públicos atribuyen a las redes sociales y a los trolls como los responsables de su propagación.

Facebook está al frente de las sospechas por favorecer la distribución de noticias falsas.

El estudio compara dos redes, Facebook y Twitter. La opinión es que la primera contribuye mucho más a desinformar a la ciudadanía que la segunda.

Una porción prepdonderante de la opinión global considera que los medios tradicionales distribuyen desinformación a partir de sus fuentes.

En este campo, la población le atribuye a la televisión un leve protagonismo mayor como propaladora de desinformación frente a la prensa escrita.

Un 43% considera que como se presetan, las fake news pueden ser creíbles.

La desinformación impacta masivamente de modo negativo en la economía.

Los gobiernos son también considerados responsables de esparcir desinformación (el de Alemania es el que mejor papael tiene en este aspecto).

El 61% de la población mundial captaría algún tipo de censura gubernamental para evitar la distribución de desinformación.

Para ir finalizando, los motores de búsqueda en un 41% son considerados que son imparciales al momento de direccionar.

Y relativo a las noticias que ofrecen las redes sociales sólamente un 32% considera que son imparciales.

El Reuters Oxford Institute presentó su informe 2019 sobre noticias digitales

Como todos los años, el Reuters Oxford Institute publicó su informe de noticias digitales correspondiente en este caso al año 2019 (Reuters Institute Digital News Report 2019). El informe es quizás el más completo que existe en la materia ya que tiene una dimensión global. Es por ello que resctaremos algunos puntos de interés, en particular los datos sobre la Argentina incluidos en el mismo. Como primer dato relevante es la visión crítica que los públicos tienen sobre los medios y las noticias: el 39% considera que los medios son negativos. Los países latinoamericanos incluidos en la muestra están por sobre este promedio: Chile 52%, Argentina 49%, México 48%, Brasil 47%. También casos como Gran Bretaña (47%) y Estados Unidos (43%).

El pago por acceso a noticias es muy fuerte en los países nórdicos y en casos como Hong Kong y Estados Unidos. En América Latina se destaca México.

Un dato interesante es que los jóvenes están más dispuestos a pagar una suscripción online, pero por entretenimiento, no por noticias.

También es destacable que el acceso a las noticias está migrando hacia servicios de mensajería. El caso de Brasil con el Whatsapp es notable en este sentido.

En particular el Whatsapp está pasando de ser un servicio de mensajería personal a ser usado para la conformación de grupos de distribución de contenidos incluyendo personas no conocidas; se acerca a Facebook.

En cuanto a a actitudes políticas y la cuestión en boga del populismo, en Europa y Estados Unidos, quienes son proclives a seguir grupos o movimientos populistas prefieren la televisión a otros soportes.

En el campo de la redes, en Europa y Estados Unidos los populistas prefieren Facebook a otras.

Asimismo, los populistas son más activos en las redes sociales que otros grupos políticos.

Al cruzar los públicos de medios en función de dos variables, orientación populista-no populista por un lado y continuo ideológico derecha-izquierda por otro, nos da que sociedades como la de Gran Bretaña y Estados Unidos están afectados or un impulso centrífugo que genera medios y audiencias más segmentados y fragmentados, lo cual supone un inconveniente para un gran diálogo nacional sobre temas de agenda pública.

Por el contrario, Alemania, España, Francia e Italia presentan impulsos centrípetos: ideológicamente se orientan hacia el centro y no están tan fectados por la división populismo-no populismo.

 

En cuanto a si los medios ejercen algún grado de accountability sobre el poder político y económico, es Brasil el país donde es percibido por sus públicos como el más débil en cumplir el papel de watchdog o monitoreo. La Argentina ofrece medios que cumplen aceptablemente este rol.

Es muy interesante que los periodistas son más críticos acerca de su labor y de los medios que el público en general.

En cuanto al uso de redes sociales según edades, Instagram, Twitter y Snapchat son las preferidas por los jóvenes.

Finalmente, los datos referidos al consumo de noticias digitales en la Argentina nos ofrecen un buen panorama del consumo d emedios en el país. La recolección de datos fue realizada por Pablo Boczkowski y Eugenia Mitchelstein del centro de estudios MESO de la Universidad de San Andrés. En cuanto a medios tradicionales, la señal Todo Noticias es la que más acapara audiencias; en sitios online, Infobae es el más visto.

El consumo de noticias está en caída, en particular la gráfica. En cuanto a los dispositivos, la estrella es el smartphone.

La confianza en las noticias es del 39%. El espacio más confiable es Telefé Noticias.

Finalmente, el 8% de los consumidores de noticias tiene una suscripción paga. El 31 % escuchó un podcast en el último mes. Y las redes más usadas para acceder a noticias son Facebook, Whatsapp y YouTube.

 

Un youtuber es la nueva estrella de la política alemana

El sistema político alemán está crujiendo. Los dos grandes partidos del país, la Unión Demócrata Cristiana (UDC -CDU) de la ya en salida canciller Angela Merkel y del fundador de la República Federal de Alemania, Konrad Adenauer, y el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), de los legendarios Willy Brandt y Helmut Schmidt, estan de capa caída. La performance electoral de ambos en las recientes elecciones para el Parlamento Europeo fue catastrófica. En el año 2009, entre ambos partidos se repartieron 65 de las 99 bancas puestas en juego (65,65% del total).

Ese número pasó en las elecciones de 2014 a 61 de un total de 96 bancas en juego (63,54% de los escaños).

En 2019 vino la catástrofe: ambos partidos sólo sacaron 45 de 96, es decir, un 46,87% de las bancas.

El Partido Verde (Die Grünen) es la nueva gran estrella de la política del país y marca con ello una gran renovación de la política. Salió en segundo lugar y conquistó 22 escaños. Sus votantes son jóvenes y se alimentan de nuevas plataformas comunicativas. En correlato a los Verdes, la nueva gran estrella de la comunicación política alemana es un youtuber de 25 años llamado Rezo.

A pocos días de las elecciones, Rezo publicó un video en YouTube llamado “La destrucción de la UDC (Die Zerstörung der CDU)” donde cuestiona profundamente a los demócrata cristianos y a sus socios en el gobierno alemán, los socialdemócratas. Al 1° de junio de 2019 el video fue visto por más de 14 millones de personas y ha generado debates que cruzan toda la sociedad del país. Su cuenta en Twitter tiene 188.000 seguidores. El youtuber Rezo es un símbolo de la nueva sociedad alemana: se tiñe su pelo de azul; tiene un estudio de grado en informática por la Universidad Técnica de Dortmund y cursó una maestría en ciencias; genera y distribuye música por YouTube y se hizo famoso por “destruir” videos de bandas del mainstream musical. La revista Der Spiegel lo puso en su tapa como símbolo de la “Generación YouTube” que irrumpe sobre lo público con nuevas lógicas de acción. Equipara esta generación con el movimiento juvenil encabezado por Rudi Dutschke a fines de los 60s denominado Oposición Extraparlamentaria (Außerparlamentarische Opposition  – APO).

El secretario general de la UDC, Paul Ziemiak, tuvo que encarar directamente el tema y llamó a un diálogo con Rezo. Un signo de los tiempos, donde marcar agenda sobre lo público puede provenir desde lugares insospechados treinta años atrás: actores que están en los márgenes y sin estructura organizacional pueden afectar a otrora dominantes y que ocupan el centro del ring político.

Fake news/Junk news/Desinformación: ¿es un peligro o no para las democracias?

Las fake news o desinformación sigue siendo un tema de agenda clave en la comunicación política, tanto en tiempos de administración y gestión como en los períodos candentes de campaña electoral. A grandes rasgos, el alerta de la existencia de este tipo de materal que apunta hacia la manipulación de los ciudadanos vía la distribución de información deliberadamente falsa, ha sido considerado una grana amenaza sobre el debate acerca de lo público. Este es el argumento de la historiadora y periodista norteamericana Anne Applebaum, ganadora del Pulitzer por su libro “Gulag“, sobre los campos de concentración en la Unión Soviética. En una entrevista al seminario alemán Der Spiegelcuriosamente una publicación que viene seriamente afectada por haber sido plataforma de distribución de noticias falsas creadas por un periodista premiado -, Applebaum afirma que las fake news son un peligro verdadero y profundo sobre el futuro de la democracia en el hemisferio occidental. Según Applebaum, cada cambio tecnológico en la distribución de la información – la invención de la imprenta, por caso – produjo cambios en las relaciones de poder. El ejemplo citado por Applebaum para el siglo XX fue el uso de la radio por Adolf Hitler y Josif Stalin. Según la autora, le costó años a la democrática Gran Bretaña organizar un servicio de radiodifusión como la BBC basado en al credibilidad. Para Applebaum, la práctica de  fake news o desinformación surge con un nuevo cambio tecnológico como son las redes sociales. Este cambio fue aprovechado, según Applebaum, centralmente por un régimen no democrático como el de Vladimir Putin en Rusia para afectar el debate público en Europa;  y esto le está costando mucho a los países democráticos a adaptarse a este nuevo escenario comunicacional.

Sin embargo, una investigación reciente llevada a cabo por el Oxford Internet Institute de cara a las elecciones al Parlamento Europeo de 2019 en Alemania, España, Francia, Gran Bretaña, Italia, Polonia y Suecia, muestra que la incidencia de la desinformación o fake news es irrelevante en el discurso público. El trabajo titulado “Junk News during the EU Parliamentary Elections: Lesons from a Seven-Language Study of Twitter and Facebook“, muestra que las “noticias basura” (“junk news“) sólo constituyeron  menos del 4% de los links que se adosaron en Twitter (a excepción de Polonia donde fueron el 21%), mientras que aquellos de medios mainstream representaron el 34%.

En Facebook aquello que asoma es que las junk news que causan atracción son pocas, pero que estas sí concentran la atención de los públicos:pocas noticias falsas o basura concentran la atención de todo lo que publica el sitio.

Ahora, en valores absolutos de interacciones, la influencia de las páginas basadas en desinformación es minúscula, a excepción de Suecia.

El debate queda abierto y seguramente habrá nuevos trabajos a futuro sobre el tema.

Reverso: contra la desinformación en año electoral

Si el fenómeno de las llamadas fake news o desinformación había sido considerado aquí para las elecciones legislativas de Argentina de 2017, este año de campaña presidencial – por demás álgida – el fenómeno no podía ser ignorado. Se ha puesto en marcha un gran proyecto para cotrolar y monitorear la existencia de desinformación y noticias falsas en medios y redes. El proyecto es muy amplio – , por un lado, con un concepto vasto y por tanto apropiado acerca de qué es lo público; por otro, en sintonía con un campo informativo que excede  los medios y se ramifica en las redes – y se denomina Reverso: información contra la desinformación. Es impulsado por Chequeado, AFP Factuel, First Draft y Pop-Up Newsroom. La lista de medios involucrados incluye a más de 60 de ellos a nivel nacional y provincial así como diversos soportes y distintos tipos de propiedad. Se funda en casos como el de Electionland en Estados Unidosoportunamente considerado aquí –  como el de Comprobado en España y Comprova en Brasil. Es un intento de ejercer una accountability social en el plano comunicacional-informativo fundada en supuestos de media literacy. Miembros de la llamada asociacion GAFAM como Google y Facebook, cuestionados por favorecer la desinformación, son activos miembros del proyecto. Uno de los desafíos que tendrá Reverso es cómo construir credibilidad en un campo cuestionado y con miembros que de movida también lo son. Se comenzará a publicar información a artir del 11 de junio y se prolongará esto hasta el 11 de diciembre. Es de esperar que más actores se sumen al proyecto – asociaciones representativas de medios y periodistas, universidades, ONGs que no son del campo – para participar activamente o bien para difundir su acción.

Trabajo duro para Reverso en un año electoral que asoma candente

Elecciones en España: breve análisis de votos y redes

La comunicación política y las campañas electorales están sometidas a nuevos desafíos desde la consolidación de las redes electorales como vía de convencer a votantes para que apoyan a las respectivas ofertas partidarias. La pluralidad de canales de comunicación entre partidos políticos y ciudadanos es actualmente de un grado que no ha existido con anterioridad. El escenario hoy nos muestra que no hay una relación lineal entre candidatos y votantes. El caso de las elecciones generales en España no escapa a ese fenómeno. Los resultados electorales han marcado la victoria del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), quien se encuentra a las puertas de poder encabezar una coalición de gobierno. La jornada electoral ha marcado el derrumbe del conservador Partido Popular (PP), así como un notable descenso del izquierdista Podemos. El liberal Ciudadanos y al extrema derecha de Vox se destacaron por su crecimiento; este último partido ha ingresado por primera vez en las Cortes.

La campaña de los últimos días se agudizó en Facebook. Los partidos denominados nuevos, como Podemos y Ciudadanos fueron quienes más invirtieron para hacer campaña en esta red social según se desprende de este gráfico.

Sin embargo, el resultado fue dispar para estas dos agrupaciones que encabezaron el ránking. Comparado con las elecciones de 2016, Ciudadanos pasó del cuarto al tercer lugar y su número de bancas pasó de 32 a 57. Podemos realizó el camino inverso: se deslizó del tercer al cuarto lugar y de contar con 71 bancas se redujo a 42.

Según un reciente artículo publicado en El País, Vox, el partido de extrema derecha, ha optado por una estrategia diferente. No ha pagado avisos en las redes como Facebook. En vez ha posteado más en sus espacios oficiales y ha favorecido los “me gusta” por parte de sus simpatizantes y probables votantes más que ningún otra agrupación política. Sólamente Podemos lo ha superado en un el final de la campaña en cuanto a repercusiones. Pero el diferencial pasa porque Vox no ha pagado anuncios, cosa que sí hizo la agrupación de izquierdas encabezada por Pablo Iglesias.

En Twitter Vox publicó menos posteos que sus rivales, pero se garantizó mayor cantidad de “me usta” y retuiteos. Como bien es citada la investigadora Silvia Majó-Vázquez, las investigaciones universitarias sobre campañas electorales y comunicación política se han focalizado centralmente en esta red social, pese a su dudoso grado de representatividad con relación a la sociedad en la que se asientan. Un reciente estudio del Pew Research Center sobre el perfil de usuario de Twitter en los Estados Unidos muestra que el”tuitero” norteamericano es más joven, tiene un más alto nivel educativo que el público en general y tiende a adherir al Partido Demócrata.

Asimismo, quienes la distribución de la actividad de posteos en Twitter es de tipo paretiano: un 10% postea el 80% de los contenidos, mientras que el 90% contribuye con el 20% restante.

Estas asimetrías entre relación partidos políticos y votantes, resultados electorales y actividad en redes, lleva a mantener una actitud crítica frente a modelos teóricos propios de los tiempos analógicos como el de Agenda Setting; ni hablar de aquellos de las primeras décadas del siglo XX como el de la aguja hipodérmica. Las actividades en redes no necesariamente son un espejo lineal de lo que sucede luego en las urnas. Son un indicio en algunos casos. No más allá de esto.

Los políticos españoles lanzan sus campañas por Whatsapp

El domingo 28 de abril se realizarán elecciones generales en España. Los partidos políticos españoles ya comenzaron sus campañas. La nueva estrella que asoma en la comunicación política es el Whatsapp. Un trabajo de investigación  de la Interactive Advertising Bureau de España (IAB Spain) muestra el avance de las redes sociales en el país.

La nueva estrella es el servicio de mensajes Whatsapp, que ha alcanzado a Facebook en cuanto a su uso concreto por los españoles. Más abajo están YouTube, Instagram y Twitter.

Asimismo, Whatsapp es la red social mejor valorada y donde el usuario más tiempo pasa.

Al ser descargada en los smartphones, Whatsapp acomaña a las personas todo el tiempo y es muy fácil su acceso y uso.

Esto hace de Whatsapp la red social más relevante del país.

El reciente uso de Whatsapp en la campaña presidencial en Brasil que llevó al triunfo de Jair Bolsonaro, alertó a los partidos políticos españoles. Todos la tienen ya en mira. El arco va desde la derecha de Vox hasta la izquierda de Podemos.

El libro de comunicación política “La política en tiempos de Whatsapp” del consultor Antoni Gutiérrez-Rubí parece ser hoy una de las referencias para un candidato que aspire a ganar un cargo en elecciones hoy en día. Una de las grandes dudas es si este tipo de acciones es legal. Es diferente el Whatsapp, que se funda en un número de celular privado que una red social donde el perfil está bierto, como Facebook o Twitter. El incurrir en el ámbito privado puede suponer una afectación de la privacidad y de violación de derechos personales.

¿Cuán públicos deben ser los informes internos de una emisora pública? El caso de la alemana ARD sobre el tapete

La cadena alemana ARD (Arbeitsgemeinschaft der öffentlich-rechtlichen Rundfunkanstalten der Bundesrepublik Deutschland) es el congomerado de medios públicos más importante de Europa. Reúne a las diferentes emisoras audiovisuales nacionales y regionales de Alemania, inclusive a la Deutsche Welle, la emisora de radio y televisión internacional de prestigio en el exterior. Es necesario remarcar que la ARD es un gran conglomerado de medios de corte público: no es ni gubernamental ni estatal. Por público se entiende que lo político partidario es un aspecto marginal de la estructura de los mediospúblicos alemanes ya que priman los actores sociales (cámaras empresarias, sindicatos, asociaciones intermedias, cultos religiosos, representantes de la cultura, univeridades y grupos sociales minoritarios, etc.) en sus asambleas y boards de dirección. El tema que ha generado un debate hoy en Alemania es que un sitio online publicó un paper de trabajo o informe reservado acerca de cómo encarar el contenido de la ARD. El informe se denomina “Framing manual. Unser gemeinsamer, freier Rundfunk ARD” (“Manual de encuadre (Framing). Nuestra comunitaria y libre emisora ARD”)  y fue escrito por el Berkeley International Framing Institute. Los medios en Alemania han sido víctimas de ataques en los últimos meses por sectores extremos de la vida social. Han asomado nuevamente calificativos despectivos como “Lügenpresse” (“prensa embustera”), “Steigbügel der Politik” (“estribos de la política”), “Krake mit Wasserkopf” (“pulpo con hidrocefalia”), “Demokratiegefährder” (“atentatorios de la democracia”), algunos  presentes tanto en el pasado orden conservador imperial como en el período nazi. Las críticas cuestionan el enorme costo de los medios públicos y de los sueldos que allí se pagan para difundir un discurso elitista y sin utilidad práctica. Hay que recordar que los medios públicos alemanes se financian mediante un cánon ciudadano. El trabajo sugiere varios caminos desde el punto de vista semántico para modificar el discurso de los contenidos de las emisoras fundados en el framing, que a su vez se sustenta en disciplinas que hacen al proceso cognitivo. como un punto destacable, el informe destaca la diferencia entre una cadena pública y un medio privado fundado en la dimensión moral que hace a la primera.  desde el punto de vista práctico, por caso, el mencionar el término “sal” desde lo neurológico cognitivo automáticamente dispara sentimientos, sabores, asociaciones con comidas, e incluso paisajes o enfermedades (hipertensión). Por caso, el informe recomienda no usar los términos “Publikum” (“público/s”) o “Zuschauer” (“espectadores”) ya que remite a una concepción comercial y pasiva de quienes participan del proceso comunicativo. Este tipo de términos no condecirían con una emisora libre, común y abierta (“Offen“) como debe posicionarse la ARD. Ahora bien, el gran cuestionamiento que asomó en Alemania es que este infomre fue reservado y no fue público, lo cual, por un lado, afectó los fundamentos a partir de lo cual debe ser una emisora pública; por otro, y de modo coyuntural, contradice las propias sugerencias que el informe propone. Un tercer factor desafiante fue que esto lo hizo manifiesto un sitio online de una ONG que pretende apoyar a la transparencia en la vida pública como es Netzpolitik.org. Esto es, no lo hizo aquella institución que debiera hacerlo como es el medio público. Al poner al descubierto este paper generó un escándalo. Algunos medios hablaron de este documento como un instrumento de lavado de cerebro (“Gehirnwäsche”) destinado a manipular a la opinión pública. La ARD a través de su secretaria general, Dra. Susanne Pfabdebió hacer explicito el documento y justificar por qué se lo realizó, ahora sí de modo abierto. El acontecimiento muestra una vez más las dificultades que tiene un medio de comunicación para comunicar aquello que hace a su actividad e intereses como organización. Esto se acentúa en el caso de los medios públicos. Este suceso que afectó a la ARD lo vuelve a mostrar.