Archivo de la categoría: Política Pública

Sigue cayendo la libertad en Internet

Freedom House publicó un nuevo reporte anual sobre libertad en Internet (Freedom on the Net 2018). Las conclusiones siguen siendo decepcionantes: cada año que pasa , el nivel de libertad en la red disminuye. En este sentido, las restricciones y el autoritarismo digital crecen a nivel global. Inclusive en la Argentina decayó el nivel de libertad en las redes con relación al informde del año pasado. No obstante sigue siendo un país categorizado como libre. La siguiente es una infografía sobre la actividad global.

Un tercio de la población vive bajo condiciones de no libertad en la red, mientras que sólamente uno de cada cinco personas en el plano global disfrutan de una libertad de uso de las redes.

China es considerada por el informe como la gran amenaza a la libertad en las redes, no sólamente por las restricciones en su país, sino porque las empresas chinas tienen una creciente influencia a nivel global.

De los países americanos considerados, sóloamente Canadá, Estados Unidos y la Argentina son libres en Internet.

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Así están las cosas, porteños

La Defensoría del Público acaba de dar a conocer una investigación sobre los contenidos de los noticieros de los canales de televisión abierta de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Este trabajo es de relevancia habida cuenta que lo producido o difundido como noticias en los canales de televisión porteños ocupan parte relevante de la pantalla  de los canales del interior del país. El relevamiento incluyó el período entre los años 2013 y 2017. El informe es extenso y minucioso y muestra con números precisos algunos supuestoso que ya se intuían aunque era necesario fijarlo: los noticieros tienen como temas dominantes policiales e inseguridad, política, deportes, internacionales y espectáculos, en ese orden.

Sin embargo, la investigación muestra algunos datos reveladores. Por caso, que hay más noticias en la TV abierta en el año 2017 que en el 2013, algo que es de por sí llamativo.

También resulta notable que la cobertura sobre temas vinculados a derechos humanos y pueblos originarios están práctimante circunscriptos a la televisión pública.

En cuanto a las fuentes en el caso de als noticias policiales, priman las privadas y las estatales, con una baja presencia de organizaciones intermedias de la sociedad civil.

Una versión resumida puede encontrarse aquí.

La existencia de diarios locales mejora las finanzas públicas de las ciudades

Un muy interesante paper académico publicado por Pengjie Gao, Chang Lee y Dermot Murphy nos mustran una faceta no considerada hasta el momento sobre el impacto del cierre de diarios en papel locales. En el trabajo titulado Financing Dies in Darkness? The Impact of Newspaper Closures on Public Finance, los autores muestran que el cierre de diarios locales encarece las finanzas y el costo de los bonos municipales. Para ello tomaron condados de Estados Unidos donde se produjo el cierre de diarios en papel y otros donde esto no ocurrió. El resultado obtenido es que en aquellos condados que se vieron afectados por un cierre pronunciado de diarios en papel aumentó el costo de endeudamiento vía bonos locales. Esto es, el financiamiento municipal se vio afectado por no tener un alguien que controle su accionar en el plano de las finanzas públicas. En este sentido, los diarios no funcionarían únicamente desde la visión clásica del watchdog o perro guardián cuyos controles sobre la cosa pública mejorarían las condiciones de ciudadanía y así contribuirían a ejercer accountability sobre los gobernantes. No serían simplemente un factor que contribuye a la consolidación de una poliarquía – o democracia consolidada actual – como sostiene Robert Dahl. Según este paper, además de esto, los diarios locales también funcionarían como un evaluador de riesgo, al menos de modo indirecto. Al existir un medio local que vigila el desempeño de las autoridades municipales, supondría que este monitoreo también afecta al control en la gestión de las finanzas públicas. Ergo, una autoridad local que está sometido a la mirada de un diario local debe ser más cauteloso con las finanzas locales y de esta manera es más eficiente y eficaz en el gasto. Los autores sostienen que los portales en Internet no tienen el mismo impacto sobre el control de la cosa pública que los diarios. Se abre un nuevo cariz acerca del rol de los diarios sobre papel y su declive que, de modo fractal, se proyecta de las gestiones municipales hacia las provinciales/estaduales e incluso las nacionales.

Diarios cerrados, comprados o transformados en semanarios en Estados unidos entre el 2004 y el 2016

Sorpresas en la edición 2018 del reporte de noticias digitales del Reuters Institute

El Reuters Institute for the Study of Journalism de la Universidad de Oxford acaba de publicar su informe Digital News Report 2018 sobre el estado de las noticias en el campo digital. El estudio es de carácter global ya que incluye a 37 países, incluida la Argentina (el capítulo argentino estuvo a cargo de Eugenia Mitchelstein y Pablo Boczkowski). Los principales resultados que afloran son por demás interesantes. En primer lugar, el informe destaca que en países como Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña es la primera vez que las redes sociales caen como puerta de acceso a las noticias. Al mismo tiempo, aplicaciones de mensajería privada como WhatsApp son usadas de modo creciente para difundir noticias. No hubo caída en la credibilidad de los medios. El fenómeno de las fake news es sin dudas algo que genera preocupación, en particular en países como Brasil, España y los Estados Unidos. Los públicos consideran que esto es responsabilidad mayoritariamente de los editors y las plataformas; la orientación hacia una regulación estatal es mayor en Asia y Europa que en Estados Unidos. En cuanto a una nueva variable de medición llamada news literacy que tiene que ver con un control o accountability sobre las noticias, sus contenidos y la orientación de estas, las marcas de diarios online han sido consideradas con una mejor reputación que sus pares de televisión. Asimismo, aquellos que más prestan atención a esta evaluación de las noticias son los menos predispuestos a intervenciones gubernamentales. la aceptación de los uros de pago es dispar según el mercado del cual se trate. La televisión sigue siendo una fuente importante de acceso a las noticias aunque pierde terreno progresivamente, proceso que abre interrogantes sobre la acpatación de los públicos jóvenes y sobre las modalidades financiamiento para las emisoras públicas.

En este cuadro vemos la relevancia del uso de Facebook como vía de acceso a las noticias. En la Argentina se registró una caída del 5% con relación al año 2017.

Este gráfico muestra en los casos de Brasil, Estados Unidos, Francia Gran Bretaña y Alemania como a grandes rasgos se ha debilitado el uso de redes sociales para acceder a las noticias.

A continuación se muestra a grandes rasgos como Facebook ha perdido confiabilidad para el acceso a noticias. Esto contrasta con soportes como WhatsApp, Snapchat o Instagram.

En simetría con otros estudios, cuanto más joven es el público, mayor orientación a usar redes sociales o un buscador para acceder a noticias. En el otro extremo, cuanto más adulta la población, mayor preferencia al acceso directo a la página.

La Argentina se encuentra entre los países que sufren una merma en la credibilidad hacia los medios. Sólamente el 41% de los públicos tienen una mirada positiva.

En la Argentina hay un ligero interés por sobre la media en cuanto a la difusión de fake news.

A su vez la Argentina se encuentra dentro de los pocos países que registran un aumento en la aceptación de un muro de pago.

Con relación a la distribución de noticias, la Argentina es un caso muy interesante ya que se destaca por el uso de WhatsApp.

Finalmente, considerado el caso argentino en particular, los soportes del Grupo Clarín se destacan en el campo de origen audiovisual. La novedad la presenta Infobae, que es el diario online de mayor aceptación.

Asimismo, la televisión pierde penetración como acceso a noticias, mientras que el smartphone es el dispositivo elegido que sigue creciendo.

En cuanto a prestigio de marcas, Telefé Noticias se encuentra en primer lugar, seguido de Infobae, La Nación, TN y Radio Mitre.

Convergencia 3.0: un paisaje de lo que viene

Un informe de la consultora PwC plantea una nueva ola de convergencia en el plano de las comunicaciones y los medios. Los cambios son tan vertiginosos que cuando estamos adaptándonos a un modelo existente y que está en proceso de consolidación, aparece uno nuevo que modifica el escenario. El trabajo se denomina “Perspectives from the Global Entertainment & Media Outlook 2018-2022”.  Un primer resultado que uestra el trabajo es que el sector sigue creciendo al mismo tiempo que se transforma.

A continuación delimita los cinco fenómenos que movilizan el crecimiento y plantean nuevas líneas de convergencia. Sin seguir un orden, estos son: pesonalización, la conectividad omnipresente, el consumidor móvil, la renovación del origen de las ganancias y el cambio del valor agregado hacia las palataformas.

Un buen ejemplo de la nueva convergencia es cómo el consumo de datos se va desplazando de la conexión fija de banda ancha hacia la conexión móvil vía los smartphones. Esto supone una agudización de la desterritorialización de las comunicaciones.

El negocio de los medios y del entretenimiento está yendo decididamente hacia “la nube”. Los ejemplos destacados son la música vía plataformas como Spotify o las OTT, cuyo servicio más conocido es Netflix.

El informe destaca ls ocho tecnologías que asoman como impulsoras de estos cambios: la Internet de las cosas, la realidad aumentada, la realidad virtual, blockchain, la inteligencia artificial, la impresión 3D, los drones y los robots.

Una sociedad y públicos más exigentes tienen una tendencia creciente a jercer accountability sobre las empresas. Los lineamientos de este seguimiento y control se focalizan en si los contenidos son confiables, si las audiencias son genuinamente tales, si hay cuidado de los datos volcados a las plataformas por parte de los usuarios, si las inversiones presentan un horizonte de amortización y si la empresa hace una contrbución hacia la sociedad y lo público.

Finalmente, el reporte avanza sobre la coyuntura de corto plazo en Estados Unidos y plantea cuáles serán los tópicos relevantes de 2018. El factor aglutinador es la puesta sobre la mesa lcomo elemento destacado que las empresas tenderán hacia una autorregulación. Esto es, aquellas empresas que mejor se rediseñen hacia los fenómenos descriptos, tendrán mayor capacidad de crecimiento. En este sentido, las empresas están cuestionadas centralmente por el manejo que hacen de los datos. En este sentido, los públicos hoy son proclives a una limitación externa (la regulación estatal/gubernamental) que resguarde los datos volcados a las plataformas. Esta percepción es un límite serio al crecimiento de las empresas y, por lo tanto, no debiera ser soslayado o considerado un fenómeno menor.

 

Emergentes sobre el uso y actitudes acerca de contenidos en Gran Bretaña

La agencia regulatoria  de los medios audiovisuales y las telecomunicaciones de Gran Bretaña, The Office of Communications – más conocida como Ofcom – , publicó recientemente un informe sobre el acceso y uso de dispositivos en el país.  El trabajo titulado “Adult’s Media Use and Attitudes Report” es extenso y detallado. Mostraremos aquí sólo algunos de los resultados. Un primer resultado es que entre los dispositivos más usados por los adultos británicos (de 16 años en adelante) se encuentra en primer lugar el celular, seguido de la computadora. El televisor tradicional está aún en tercer lugar, pero su uso está en caída libre con relación a informes anteriores; en consoancia con esto, el smart TV está en alza.

Si tomamos el celular, pasó de ser usado por el 92% de los adultos en el año 2011 a un 89% en el 2017. Aquí lo destacado aquí es el desplazamiento del celular básico por el smartphone: 44% usaba uno en el año 2011,  74% lo hizo en el 2017.

En cuanto a para qué usan el smartphone, los adultos británicos le dan mayor utilidad al uso de redes sociales y correo electrónico. Sólo el 5% de los británicos adultos lo usan para chequear noticias. En este último sentido, sólamente el 1% del segmento etario entre 16 y 24 años usa el dispositivo para acceder a noticias, comparado con el 10% que lo hace en la franja de británicos entre 55 y 64 años.

Es interesante que, como algunas especies de la fauna, los aparatos de televisión tradicional y de radio están en un proceso agudo de extensión. Esto se observa claramente si se toman los extremos de las franjas etarias al momento de preguntárles que dispositivo extrañan cuando no lo tienen a mano.

En cuanto a los dispositivos para estar on line, los móviles (smartphones y tabletas) avanzan por sobre los fijos (computadoras).

En cuanto a las redes sociales preferidas, Facebook encabeza las preferencias, seguida por WhatsApp, Youtube e Instagram. Las de mayor crecimiento son WhatsApp y Snapchat, mientras que se observa caída en el uso de Facebook y Twitter.

Otro dato interesante es que a mayor edad, mayor ingreso a soportes online para acceder a noticias.

Un dato no menor es que en el segmento entre 16 y 24 años el brindar una información de modo equilibrado y no tendencioso ha perdido importancia  notablemente. Este es un tema no menor cuando se habla de fake news  o posverdad y a quiénes esto le resulta algo problemático.

En Gran Bretaña, online sólo la mitad de los adultos se ha encontrado con contenidos agresivos. La actitud que prima es ignorarlos.

Finalmente, en materia de regulación de contenidos audiovisuales, la opinión de los britanicos que usan Internet es que cuanto más “tradicional” el soporte, mayor predisposición hacia su regulación. Esto es, una amplia mayoría (62%) considera que los canales públicos y privados que ocupan espacio en el espectro radioeléctrico debieran estar sometidos a algún tipo de regulación, mientras que lo opuesto sucede sobre los videos posteados en soportes como YouTube (28%).

Los bots en el foco de las redes sociales

Es ya sabido que las redes sociales no son un espacio de política de caballeros sino que ha sucumbido ante las prácticas pedestres. En este sentido, el instrumento que está siendo puesto sobre el tapete para influir en la opinión pública online son las cuentas automáticas o bots. Estas cuentas que tienen mayor facilidad de generación en una red como Twitter antes que en Facebook permiten aumentar la cantidad de seguidores a una celebridad o jugar sucio tanto en elecciones como en posicionamiento de marcas. Los bots permiten iniciar acciones coordinadas de ataque o defensa ya sea sobre celebridades, políticos o determinados artículos de consumo o marcas. El objetivo es imponer creencias propias y manipular a ciudadanos/consumidores. En este sentido, el máximo objetivo de quien dirige una operación con bots en Twitter es que su campaña alcance ser un trending topic (tt). Generar cuentas apócrifas es relativamente sencillo. Se puede utilizar un sitio como Fake Name Generator  y adosarle fotos desde otro denominado Random User Generator. Una tarjeta SIM de celular permite generar hasta diez cuentas en Twitter. De allí, se pueden habilitar una centena de cuentas en pocos minutos. Computadoras que permiten falsear números de celulares pueden agigantar este proceso de modo exponencial tal como lo describió una investigación del New York Times hace un par de meses.

Según un trabajo de Pew Research Center un 66% de las cuentas que han participado o ligado noticias a websites de temas populares son sospechosas de ser bots. Las distorsiones que esto ha generado en las redes ha llevado a generar instrumentos de detección de bots. Tal es el caso del sitio Botometer que permite desemascararlos. Sitios como  TwitterAudit  o FakeFollowerCheck permiten conocer cuantos bots siguen a una cuenta. Estas son pequeñas herramientas que permiten hacer ejercicios de Media Literacy para contrarrestar acciones malintencionadas de alterar los discursos en las redes. Es por ello que al momento de moverse en las redes se debe ser súmamente cuidadoso de no potenciar los bots otorgándeles un “like” (me gusta) o retuitando sus posteos. Sí. Moverse en las redes también requiere habilidades y precauciones como en la vida externa a las mismas.