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Estudio muestra que Facebook afecta el debate público

Las redes sociales o socia media no vienen pasando por un buen momento. En particular Facebook está atravesando por una crisis que incluso por primera vez plantea la continuidad de su existencia como tal a raíz del uso arbitrario de datos de los usuarios. Lejos de alejarse la crisis, un nuevo estudio plantea otras dudas sobre la acción de Facebook, esta vez sobre lo público. Un trabajo de la World Wide Web Foundation dirigia por Tim Berners-Lee realizó un experimento para conocer cómo funcionan los algoritmos de Facebook para ofrecer noticias a sus usuarios argentinos. El trabajo fue realizado por Renata Ávila, Juan Ortiz Freuler y Craig Fagan con apoyo de Claudio Agosti en recolección de datos y lleva por título “La mano invisible: el News Feed de Facebook y nuestra dieta informativa” (el informe también fue publicado en inglés).  A grandes rasgos, la metodología consistió en crear seis perfiles ficticios que siguieran los mismos sitios de noticias y a una página creada para apoyar la gestión del presidente Mauricio Macri y otra para apoyar a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Luego de un tiempo, dos de las cuentas creadas empezaron a poner “Me gusta” a la página pro Macri, dos a la en favor de Kirchner, mientras que las otras dos se mantuvieron neutras. La colección de páginas de noticias seleccionadas fue la siguiente.

El resultado que mostró el experimento es que incluso los dos perfiles similares -por caso, los dos pro Macri y los dos pro Kirchner – recibieron una secuencia de noticias dieferentes. Esto es, que incluso personas con adhesiones políticas similares les son ofrecidas historias diferentes por parte de Facebook.  De ello se deduce que los algoritmos ofrecen contenidos diferentes a personas con perfiles políticos e informativos similares. Este efecto es observable en el siguiente gráfico.

Por lo cual, una de las conclusiones del trabajo es que Facebook promueve impulsos centrífugos en vez de centrípetos; en vez de alentar contenidos tendientes a consolidar una base común que facilite el debate y el diálogo públicos ofrece inputs que favorecen la fragemtación y la individualización. Según este trabajo, si partimos del trabajo de Pablo Boczkowski y Eugenia Mitchelstein sobre una brecha entre las noticias ofrecidas por los medios y las preferencias de sus públicos, aquello que habría aquí es una brecha más al menos entre los usuarios del servicio de noticias de Facebook.

El resultado es muy interesante ya que, a diferencia de los medios editoriales que se caracterizan por tener una línea editorial relativamente coherente y consistente, los contenidos periodísticos ofrecidos por Facebook no se guían por este principio. La cuestión por detrás es avanzar si este acceso segmentado a noticias desafía de modo decisivo perspectivas clásicas sobre el funcionamiento o el horizonte normativo sobre la democracia contemporánea, desde la teoría económica de Anthony Downs o la democracia deliberativa de Jürgen Habermas. 

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Los bots en el foco de las redes sociales

Es ya sabido que las redes sociales no son un espacio de política de caballeros sino que ha sucumbido ante las prácticas pedestres. En este sentido, el instrumento que está siendo puesto sobre el tapete para influir en la opinión pública online son las cuentas automáticas o bots. Estas cuentas que tienen mayor facilidad de generación en una red como Twitter antes que en Facebook permiten aumentar la cantidad de seguidores a una celebridad o jugar sucio tanto en elecciones como en posicionamiento de marcas. Los bots permiten iniciar acciones coordinadas de ataque o defensa ya sea sobre celebridades, políticos o determinados artículos de consumo o marcas. El objetivo es imponer creencias propias y manipular a ciudadanos/consumidores. En este sentido, el máximo objetivo de quien dirige una operación con bots en Twitter es que su campaña alcance ser un trending topic (tt). Generar cuentas apócrifas es relativamente sencillo. Se puede utilizar un sitio como Fake Name Generator  y adosarle fotos desde otro denominado Random User Generator. Una tarjeta SIM de celular permite generar hasta diez cuentas en Twitter. De allí, se pueden habilitar una centena de cuentas en pocos minutos. Computadoras que permiten falsear números de celulares pueden agigantar este proceso de modo exponencial tal como lo describió una investigación del New York Times hace un par de meses.

Según un trabajo de Pew Research Center un 66% de las cuentas que han participado o ligado noticias a websites de temas populares son sospechosas de ser bots. Las distorsiones que esto ha generado en las redes ha llevado a generar instrumentos de detección de bots. Tal es el caso del sitio Botometer que permite desemascararlos. Sitios como  TwitterAudit  o FakeFollowerCheck permiten conocer cuantos bots siguen a una cuenta. Estas son pequeñas herramientas que permiten hacer ejercicios de Media Literacy para contrarrestar acciones malintencionadas de alterar los discursos en las redes. Es por ello que al momento de moverse en las redes se debe ser súmamente cuidadoso de no potenciar los bots otorgándeles un “like” (me gusta) o retuitando sus posteos. Sí. Moverse en las redes también requiere habilidades y precauciones como en la vida externa a las mismas.

Los dispositivos móviles siguen avanzando en el campo digital

Un reciente estudio de comScore sobre las actividades de los usuarios en el campo digital ofrece resultados muy reveladores. Es de interés que dentro de los casos nacionales considerados se encuentra la Argentina. El trabajo se titula Global Digital Future in Focus. 2018 International Edition y se focaliza en qué tipo de dispositivos se usan en las diferentes acciones que llevan a cabo los usurios. Aquello que primero que se destaca es que los usuarios son multiplataforma: utilizan alternativamente dispositivos móviles y de escritorio.

La Argentina se caracteriza por ser de los países considerados el que sus usuarios pasan mayor tiempo en dispositivos móviles frente a los de escritorio.

El dispositivo que se consolida como el preferido es el smartphone, por sobre las tabletas y las PC de escritorio y notebooks.

Esto lleva a que exista un creciente número de usuarios que sólamente se mueven dentro de dispositivos móviles. Es América Latina la que lidera este fenómeno, ya que son Brasil, México, y la Argentina los países que más crecieron en este sentido de los casos analizados.

Google y Facebook son las apps que dominan el mercado a nivel global.

Un dato llamativo es el notable crecimiento de Amazon, quien asoma como el jugador que quiere impactar sobre el duopolio de Google-Facebook. Es la Argentina el segundo mercado detrás de la India donde Amazon registró el mayor crecimiento.

La India, Indonesia y México se destacan por crear un mercado de usuarios centralmente móvil. Brasil está más rezagado, mientras que en la Argentina todavía está fuerte la presencia de dispositivos de escritorio.

Es muy interesante que la lectura de noticias es abrumadoramente a través de dispositivos móviles, comparando esto con el home banking y la venta minorista que muestran cierto equilibrio entre dispositivos móviles y de escritorio.

Finalmente, Facebook sigue siendo la red social que más tiempo le dedican los usuarios. En este sentido el tiempo que se le dedica a Twitter es insignificante. La Argentina no escapa a esta lógica.

Suiza mantiene el cánon para financiar sus medios públicos

En Suiza se realizó un plebiscito sobre el cánon ciudadano para financiar el sistema de medios públicos del país (Schweizerische Radio und Fernsehgesellschaft (SRG – SSR)). La consulta popular fue impulsada por un grupo libertario con el slogan de “No Billag” que considera el sostenimiento de un sistema público de medios como algo económica y financieramente insostenible en un contexto de medios privados (abiertos y por pago) así como en tiempos de redes sociales. El contraargumento más usado para sostener los medios públicos es su contribución a fortalecer la ciudadanía y el sistema democrático. Los resultados provisorios muestran que el “Sí” a eliminar el cánon alcanzó el 28,4 % de los votos mientras que el “No” alcanzó el 71,6 %. En todos los cantones del país el “No” fue mayoritario. Esto no quita que está en consideración un proceso de reestructuración del sistema de medios públicos que incluye recortes en su planta laboral. En países latinoamericanos no está en agenda implementar un cánon ciudadano para financiar sus medios públicos, algo inimagible en la región.

Dime que edad tienes y te diré que red social usas

El Pew Research Center acaba de publicar una nueva investigación sobre el uso de redes sociales en los Estados Unidos. Según el trabajo titulado Social Media Use in 2018 , Youtube y Facebook siguen siendo las redes sociales más utilizadas en el país. El 73% de los encuestados usa Youtube y el 68%, Facebook. Estas son seguidas por Instagram, Pinterest, Snapchat, LinkedIn, Twitter y WhatsApp.

Un corte por edad muestra el uso de Instagram y Snapchat en norteamericanos entre 18 y 24 años.

Una matriz para ayudar a comprender qué pasa con los diarios

Un artículo publicado en el Harvard Business Review ofrece una buena herramienta tanto para distinguir aquello que está sucediendo con los medios así cómo encarar una posible salida a la situación de desconcierto en la cual viven actualmente. El mismo se denomina How likely Is Your Industry to Be Disrupted? This 2×2 Matrix Will Tell You y es firmado por Omar Abbosh, Vedrana Savic y Michael Moore. El artículo distingue cuatro categorías según las cuales un área de negocios una empresa está en este momento “disrupted” como la susceptibilidad de que lo sea en un futuro cercano. Por “disrupted” el artículo entiende que una empresa pequeña con pocos recursos pueda desafiar a una empresa establecida en un determinado rubro. Estas categorías son a) durabilidad; b) vulnerabilidad; c) volatilidad; d) viabilidad.  El estado de durabilidad se entiende como aquellas industrias que tienen un bajo nivel de afectación por un nuevo actor ahora y en el futuro cercano. Los casos considerados son las bebidas alcohólicas o las fábricas de neumáticos. Por vulnerabilidad los autores comprenden aquellas compañías que tienen una posición privilegiada y que garantiza su posición debido a los altos costos de que ingrese una nueva, pero que están sometidas a una presión en cuanto a costos y a innovación tecnológica. Sería el caso del área de la salud. Por volatilidad se entiende el escenatio que afecta a industrias que están sometidas hoy a una competencia profunda y que esta aumentará en el futuro cercano. Son casos destacables aquí las tensiones entre los taxis y Über y los hoteles con Airbnb. Finalmente, por viabilidad se destacan aquellos campos donde se está en situación crítica, pero una refundación de la actividad puede fortalecerle. El caso citado por los autores es el de los diarios tradicionales y citan como ejemplo el del New York Times. Para los autores, el NYT es un ejemplo de estar en constante innovación para mantener sus públicos así como avanzar en mercados nuevos ofreciendo constantemente nuevos servicios en el plano digital sin perder la abse de su “core business“. la matriz sería la siguiente:

Riguroso panorama del periodismo argentino

Adriana Amado ha publicado un muy buen paisaje del periodismo argentino en el sitio ConverCom. El informe que lleva por título “Sin noticias del periodismo argentino en el contexto de la convergencia digital” devela el grado de crisis que sufren el periodismo y los medios argentinos. Para ello utiliza resultados de la investigación global de la cual fue parte (Worlds of Journalism) así como datos duros de otras fuentes. Del informe destacamos algunos emergentes que debieran tomarse en consideración. Entre ellos, que no hay datos fehacientes sobre la cantidad de periodistas que hay en el país, así como dónde y cómo trabajan – hay un tema aquí es la delimitación de la profesión de “periodista” en un mundo borroso y en un país en el cual no hay colegiación de los mismos -; los periodistas que trabajan en medios comunitarios o universitarios son quienes peores condiciones de trabajo tienen; en términos relativos hay una destacada presencia de mujeres que se definen como periodistas, tanto en su número como en equidad de condiciones frente a los hombres – mejor que la planta regular estatal -; hay un número apreciable de periodistas que trabajan en medios estatales vía convenios con universidades, lo cual plantea dudas sobre las condiciones en las cuales se encuentran legalmente y quién es el empleador; y, la caída en puestos de trabajo en el área de edición e impresión comienza en el 2009, no es un fenómeno del último año. El trabajo finaliza con conclusiones firmes y que cuestiona tanto ciertos supuestos existentes como el abordaje que se hace sobre periodistas y medios (está bueno recalcar que es reiterada – y acertadamente – la separación de unos y otros a lo largo del trabajo): “el periodismo fue una de las primeras profesiones en integrar prácticas de la nueva economía pero lejos de ofrecerse marcos legales para los nuevos contextos muchos vieron los cambios como una amenaza y se abroquelaron a conquistas de un mundo que ya no es, tratando de mantener funciones que ya no existen o enseñando sistemas de medios que no volverán“. El artículo también sugiere que los propios periodistas debieran conocer más del propio contexto en el cual actúan y cómo es su entorno, observación que es atinente en una profesión cuya actividad básica es la de formular preguntas.

Derrotero de la ocupación en el periodismo argentino en el contexto del país