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A los medios privados europeos les es difícil interactuar con Facebook

Un trabajo reciente del Reuters Institute for the Study of Journalism titulado Private Sector News, Social Media Distribution and Algorithm Change, revela aspectos muy interesantes acerca de la relación entre las grandes marcas de noticias de medios privados europeos y su vinculación con el campo digital. Los emergentes del trabajo muestran los esfuerzos de estos medios privados para vincularse a soportes digitales con el fin de expandir volúmenes de distribución, ya sea usando redes para llegar a lectores, promocionando sus páginas web o tratando de conseguir suscripciones. Hasta el momento, la efectividad de monetizar a través de estas vías ha sido baja. Facebook sigue siendo la plataforma más efectiva de distribución, lo cual lleve a las empresas periodísticas al riesgo de depender de una sola red social, por o cual optan por diversificar en varias, por caso,  Twitter o Instagram (perteneciente a Facebook).  Instagram es la red social en alza para la distribución de noticias. La investigación es cualitativa con entrevistas a posiciones de dirección en medios de Alemania, Finlandia, Francia, Gran Bretaña, Italia y Polonia que tienen la siguiente particularidad en el consumo de noticias a través de redes.

Estos fueron los medios considerados.

El modelo de negocio de los diferentes medios considerados es graficado de la siguiente manera, entre optar por distribcuión en plataformas externas, favorecer la propia o favorecer la suscripción.

Así son consideradas Facebook, Twitter e Instagram

La interacción con las audiencias en algunos medios es la siguiente.

En cuanto al uso de la red Facebook para postear videos, esta es la relación entre frecuencia de posteos diarios y la centralidad del material audiovisual.

Finalmente, este fue el resultado para los medios luego del cambio de algoritmo decidido por Facebook, que pasó a privilegiar el contenido volcado por los usuarios antes que el inserto en la red por las empresas de medios.

A grandes rasgos, los medios tuvieron que aumentar el número de posteos para tratar de mantener el nivel de interacción con las audiencias.

 

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Sorpresas en la edición 2018 del reporte de noticias digitales del Reuters Institute

El Reuters Institute for the Study of Journalism de la Universidad de Oxford acaba de publicar su informe Digital News Report 2018 sobre el estado de las noticias en el campo digital. El estudio es de carácter global ya que incluye a 37 países, incluida la Argentina (el capítulo argentino estuvo a cargo de Eugenia Mitchelstein y Pablo Boczkowski). Los principales resultados que afloran son por demás interesantes. En primer lugar, el informe destaca que en países como Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña es la primera vez que las redes sociales caen como puerta de acceso a las noticias. Al mismo tiempo, aplicaciones de mensajería privada como WhatsApp son usadas de modo creciente para difundir noticias. No hubo caída en la credibilidad de los medios. El fenómeno de las fake news es sin dudas algo que genera preocupación, en particular en países como Brasil, España y los Estados Unidos. Los públicos consideran que esto es responsabilidad mayoritariamente de los editors y las plataformas; la orientación hacia una regulación estatal es mayor en Asia y Europa que en Estados Unidos. En cuanto a una nueva variable de medición llamada news literacy que tiene que ver con un control o accountability sobre las noticias, sus contenidos y la orientación de estas, las marcas de diarios online han sido consideradas con una mejor reputación que sus pares de televisión. Asimismo, aquellos que más prestan atención a esta evaluación de las noticias son los menos predispuestos a intervenciones gubernamentales. la aceptación de los uros de pago es dispar según el mercado del cual se trate. La televisión sigue siendo una fuente importante de acceso a las noticias aunque pierde terreno progresivamente, proceso que abre interrogantes sobre la acpatación de los públicos jóvenes y sobre las modalidades financiamiento para las emisoras públicas.

En este cuadro vemos la relevancia del uso de Facebook como vía de acceso a las noticias. En la Argentina se registró una caída del 5% con relación al año 2017.

Este gráfico muestra en los casos de Brasil, Estados Unidos, Francia Gran Bretaña y Alemania como a grandes rasgos se ha debilitado el uso de redes sociales para acceder a las noticias.

A continuación se muestra a grandes rasgos como Facebook ha perdido confiabilidad para el acceso a noticias. Esto contrasta con soportes como WhatsApp, Snapchat o Instagram.

En simetría con otros estudios, cuanto más joven es el público, mayor orientación a usar redes sociales o un buscador para acceder a noticias. En el otro extremo, cuanto más adulta la población, mayor preferencia al acceso directo a la página.

La Argentina se encuentra entre los países que sufren una merma en la credibilidad hacia los medios. Sólamente el 41% de los públicos tienen una mirada positiva.

En la Argentina hay un ligero interés por sobre la media en cuanto a la difusión de fake news.

A su vez la Argentina se encuentra dentro de los pocos países que registran un aumento en la aceptación de un muro de pago.

Con relación a la distribución de noticias, la Argentina es un caso muy interesante ya que se destaca por el uso de WhatsApp.

Finalmente, considerado el caso argentino en particular, los soportes del Grupo Clarín se destacan en el campo de origen audiovisual. La novedad la presenta Infobae, que es el diario online de mayor aceptación.

Asimismo, la televisión pierde penetración como acceso a noticias, mientras que el smartphone es el dispositivo elegido que sigue creciendo.

En cuanto a prestigio de marcas, Telefé Noticias se encuentra en primer lugar, seguido de Infobae, La Nación, TN y Radio Mitre.

Convergencia 3.0: un paisaje de lo que viene

Un informe de la consultora PwC plantea una nueva ola de convergencia en el plano de las comunicaciones y los medios. Los cambios son tan vertiginosos que cuando estamos adaptándonos a un modelo existente y que está en proceso de consolidación, aparece uno nuevo que modifica el escenario. El trabajo se denomina “Perspectives from the Global Entertainment & Media Outlook 2018-2022”.  Un primer resultado que uestra el trabajo es que el sector sigue creciendo al mismo tiempo que se transforma.

A continuación delimita los cinco fenómenos que movilizan el crecimiento y plantean nuevas líneas de convergencia. Sin seguir un orden, estos son: pesonalización, la conectividad omnipresente, el consumidor móvil, la renovación del origen de las ganancias y el cambio del valor agregado hacia las palataformas.

Un buen ejemplo de la nueva convergencia es cómo el consumo de datos se va desplazando de la conexión fija de banda ancha hacia la conexión móvil vía los smartphones. Esto supone una agudización de la desterritorialización de las comunicaciones.

El negocio de los medios y del entretenimiento está yendo decididamente hacia “la nube”. Los ejemplos destacados son la música vía plataformas como Spotify o las OTT, cuyo servicio más conocido es Netflix.

El informe destaca ls ocho tecnologías que asoman como impulsoras de estos cambios: la Internet de las cosas, la realidad aumentada, la realidad virtual, blockchain, la inteligencia artificial, la impresión 3D, los drones y los robots.

Una sociedad y públicos más exigentes tienen una tendencia creciente a jercer accountability sobre las empresas. Los lineamientos de este seguimiento y control se focalizan en si los contenidos son confiables, si las audiencias son genuinamente tales, si hay cuidado de los datos volcados a las plataformas por parte de los usuarios, si las inversiones presentan un horizonte de amortización y si la empresa hace una contrbución hacia la sociedad y lo público.

Finalmente, el reporte avanza sobre la coyuntura de corto plazo en Estados Unidos y plantea cuáles serán los tópicos relevantes de 2018. El factor aglutinador es la puesta sobre la mesa lcomo elemento destacado que las empresas tenderán hacia una autorregulación. Esto es, aquellas empresas que mejor se rediseñen hacia los fenómenos descriptos, tendrán mayor capacidad de crecimiento. En este sentido, las empresas están cuestionadas centralmente por el manejo que hacen de los datos. En este sentido, los públicos hoy son proclives a una limitación externa (la regulación estatal/gubernamental) que resguarde los datos volcados a las plataformas. Esta percepción es un límite serio al crecimiento de las empresas y, por lo tanto, no debiera ser soslayado o considerado un fenómeno menor.

 

Panorama del consumo de medios en España

La Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) de España publica regularmente un Estudio General de Medios donde se detalla la performance de los distintos medios del país. En este mes de abril se publicó su último trabajo que ofrece resultados que marcan tendencias firmes sobre el desempeño de los distintos medios en el país. La televisión sigie siendo el medio con mayor nivel de pentración en la población aunque su desempeño está amesetado. La radio reguistra un comportamiento similar. Por el contrario, diarios sobre papel y revistas registran una caída constante. Como era de esperar, Internet es el soporte que más ha crecido en los últimos veinte años, aunque pareciera haber llegado a un techo.

Analizando con más detalle los datos registrados, es de destacar que el segmento etario que más penetración tiene en el caso de la televisión es el de mayores edades, lo cual supone que se encuentra en la santípodas de Internet, cuyo audicencia se ubica fuertemente en los más jóvenes. La radio y las revistas tienen un comprtamiento en este sentido en forma de campana, mientras que los diarios tienen un serio problema de atracción en los jóvenes.

El Grupo Prisa sigue siendo el líder tanto el diario generalista (El País) como en el campo de la radio (Cadena SER, Los 40).

 

“The Post”: el retrato de la tensión al interior de un diario

Este año la oferta cinematográfica comenzó con el estreno de una película que prometía causar sensación. Se trata de “The Post”, de Steven Spielberg y los protagónicos  de dos excelentes y ya consagrados actores: Meryl Streep (la mítica Katharine “Kay” Graham) y Tom Hanks (el legendario director de la redacción Ben Bradlee). La trama se centra en las encrucijadas que debe enfrentar el Washington Post en torno a la publicación o no de los así llamados “Archivos del Pentágono”, documentos secretos del gobierno norteamericano que constatan con crudeza la muy mala performance de las fuerzas armadas norteamericanas en la Guerra de Vietnam, algo que debe ser ocultado a a ciudadanía del país. The New York Times toma la posta en develar los mismos, por lo que el “Post” trata de ganar la iniciativa. El dilema central asoma cuando aparece la amenaza desde el campo político de actuar duramente contra el “Times” por violar secretos de Estado. La película es extraordinaria en la temática y debiera ser vista por alumnos de periodismo, periodistas, académicos y público en general por algunas razones que enumeraremos aquí. En particular en la Argentina. No se trata de la clásica película donde los héroes son los periodistas, sino que centra en la toma de decisiones en la cúpula de un medio gráfico informativo periodístico privado dentro de las lógicas del sistema de medios norteamericano pre Internet. Es una película históricamente “densa” – por el duro contraste en el flujo de contenidos entre el mundo analógico y el digital -, pero que remite siempre hacia el presente. La analogía Richard NixonDonald Trump está siempre latente. La relación medios-poder político está aquí presente. ¿Apoyar con quién simpatizo ideológicamente o incluso con quién se tiene una relación estrecha por sobre los intereses de la ciudadanía? El cruce de racionalidades asoma. Sin embargo, el nudo de la película está focalizado no en la relación entre el poder político y el periodismo (“Todos los hombres del presidente”), ni en la ética de un funcionario judicial frente a una posible distorsión del checks and balances del sistema presidencialista norteamericano (“El informante”). En “The Post” no hay trasnoches con pizzas sino grandes fiestas y recepciones en residencias de alta sociedad. El eje está puesto en la tensión entre las múltiples racionalidades que sufre un medio informativo privado gráfico. La tensión crucial aquí es entre la racionalidad económico-financiera y la técnico-periodística. Esta tensión ha sido bien marcada por Denis McQuail. Con una pequeña modificación propia, este cuadro permite visualizar este conflicto interno.

Cuando sucede la crisis de los “Archivos del Pentágono”, el Washington Post está a punto de ser una pequeña empresa familiar para aspirar a ser una gran empresa de medios. Está ya por ser una empresa “pública”, esto es, está por salir a cotizar en la bolsa parte de su paquete accionario. En esta salida a buscar dinero,  como empresa el Post presenta un plan para mejorar su calidad periodística y transformarlo en un medio de excelencia. Y allí se plantea el gran dilema. Frente a la acción duramente intimidatoria en el ámbito judicial por parte del gobierno norteamericano sobre el New York Times, ¿qué decisión tomar? Allí se enfrentan la racionalidad económica-financiera representada por Fritz Beebe y la técnico-periodistíca por Ben Bradlee. Por un lado, si el Post decide publicar los documentos  esto puede auyentar en masa a los inversores y el diario y los medios asociados corren serio riesgo de desaparecer; por el otro, si decide no publicarlos,  el Post se transformaría en un medio más cercano a la revista People (ejemplificado por el desvelo de la obtención de fotos del casamiento de la hija del presidente Nixon) que a un medio de influencia, que a un diario “serio”: el proyecto de un diario de influencia sucumbiría. La escena es fantástica en ese sentido. Es la directora del diario, Katharine Graham, que en una charla telefónica donde recibe en simultáneo las dos versiones  – la de Beebe y la de Bradlee – muy bien justificadas. Finalmente toma una decisión. En el contexto actual, donde el financiamiento de un medio informativo está al rojo vivo, bien vale el antecedente histórico que muestra la película. Aquí está el nudo central de la película. Como se ve bien en “The Post”, y así lo plantea Fritz Beebe en un duro cruce con Ben Bradlee, el avance del gobierno desde lo financiero-empresario sobre el Washington Post no será por el diario sino por sus estaciones de televisión y de radio, que al ocupar frecuencias del espectro radioeléctrico de caracter público y administradas por el Estado, permite un flanco para un avance gubernamental par doblegar al grupo de medios. La relación con la Argentina y América Latina bien la vale. También es muy descriptiva la respuesta de Bradlee de ningunear la televisión, típica respuesta de un periodista “iluminista” de la gráfica. Así podemos ir bajando hacia las Pampas. La analogía con el Clarín de los 90s no es menor. La caracterización de Graham por Meryl Streep es muy similar a la presencia y estilo que adoptó Ernestina Herrera de Noble. El rediseño del diario encabezado por Roberto Guareschi sí como la fuerte inversión en calidad, que fue de asociarse al MIT Media Lab a contratar expertos locales e internacionales (Oscar Landi, Eliseo Verón, Teun van Dijk, entre otros) para mejorar el diario, se produjo en simultáneo con la construcción del grupo. Esta gran inversión llevó a que el diario Clarín dejara de ser un medio difícil de leer y destinado a lecores de deportes, las carreras de caballos y los chistes de contratapa, para pasar a ser un gran medio del mercado global de diarios en castellano. La gran diferencia entre el Clarín de los 90s y el Post, en los términos de la película es el colchón entre la directora general y la redacción: en Clarín está Héctor Magnetto y el staff corporativo, cosa que no asoma en el Post de modo análogo. En paralelo, por caso, en la película aparece con precisión  la cuestión del secreto de las fuentes periodísticas.Esto fue una obsesión de Saturnino Herrero Mitjans, luego director de asuntos corporativos del Grupo Clarín, que la llevó como bandera a la Convención Constituyente de Santa Fe de 1994. Con el apoyo de Guillermo Ignacio, director de Ecos Diarios de Necochea, y la acción en el campo de un joven Martín Etchevers, esto se introdujo en el artículo 43 de la reforma. Para cerrar la vinculación con la Argentina, resulta curioso que Bradlee se mueva en un pequeño Fiat 128, auto de baja presencia en Estados Unidos y de gran popularidad en la Argentina. Y una breve mención a Alexander Haig, secretario de Estado durante la Guerra de las Malvinas. La película muestra también la estrecha relación entre los medios, el periodismo, los políticos, los empresarios. Tal el caso de la amistad entre Katharine Graham y Robert McNamara, principal afectado por la divulgación de los documentos. Esta relación que por momentos es promiscua en términos de racionalidades sirvió para que el periodista estrella de la película, Ben Bagdikian, denunciar esto en su clásico libro “The Media Monopoly“, algo que ya estaba cementado en “The Power Elite” de C. Wright Mills. Otra figura que asoma brevemente es William Rehnquist, miembro conservador que fue por décadas miembro de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos; aquí en su calidad de adjunto del procurador general es el en cargado de “apretar” a Bradlee para que no publique los documentos. Las redacciones como las del Washington Post de la película ya no existen. Tampoco los tics y las culturas de los periodísticas – algunos rasgos de Bradlee los he visto en Elie Abel o Edward Mortimer, por citar algunos -. Finalmente, como espíritu de época, la película retrata muy bien un mundo de decisiones absolutamente masculino. En el desayuno de trabajo del comienzo con Bradlee en un club social, Graham es la única mujer. En las reuniones de directorio balbucea y al salir camina por detrás de “los hombres”, en las reuniones sociales, se junta con las “mujeres de” en vez de estar con los “hombres del poder”. Por todo esto, y quizás otros aspectos no considerados aquí, “The Post” es altamente recomendable para interiorizarse acerca de la historia de los medios de comunicación.

El periodismo vs. las finanzas en una escena clave en “The Post”.

A nivel global, los públicos reclaman medios no politizados

El Pew Research Center ha publicado una nueva investigación basada en encuestas sobre la relación entre públicos y medios. En este sentido, el trabajo coordinado y dirigido por Amy Mitchell, Katie Simmons, Katerina Eva Matsa y Laura Silver nos aporta datos de base cuantitativa que permiten aproximarse a un abordaje comparativo. El trabajo es de alcance global e incluye la Argentina. En un contexto donde la “posverdad”, las “fake news” y los periodismos “comprometidos” y “militantes/partisan” están bajo discusión, esta investigación nos sugiere algunas afirmaciones de relevancia. En primer lugar, los públicos siguen reclamando periodistas y medios que no favorezcan posturas partidistas desde el punto de vista político. Sólo el 20% a nivel global acepta la partidización de periodistas y medios. Y son críticos respecto a esta actitud por parte de quines hacen periodismo.

En a Argentina, sólo el 37% de quienes cosnumen medios consideran que medios y periodistas trabajan bien y alejados de influencia partidista. De los países relevados en América Latina, sólo Chile está por debajo.

Aimismo, de lospaíses relevados en América Latina, Brasil y la Argentina están a la cabeza en buscar Internet para informarse.

Por otra parte, América Latina pareceira ser la región más “aislada” ya que se informa básicamente de temas locales y no sobre cuestiones internacionales. Es interesante las consecuencias políticas y culturales que surgen de estos datos.

Luego, Chile y la Argentina encabezan en la región el pelotón de países cuyos públicos consideran que los medios y los periodistas no deben orientarse políticamente al  hacer periodismo.

No es de extrañar que en ambos países al mismo tiempo se considere que los medios y los periodistas tengan la menor acepatción en cuanto a considerar que realizan bien su trabajo.

En cuanto a cómo actúan las empresas de medios, el público más crítico de la región es el de Colombia, seguido por Chile y Argentina.

Estos datos son similares en cuanto a la opinión de un equlibrio en cuanto a ofrecer perspectivas políticas por parte de las empresas de medios: Chile, la Argentina y Colombia son los caso más negativos.

En al Argentina, quienes aoyan al gobierno en general están satisfechos con la acción de las empresas de medios., aqune queesta satisfacción es moderada frente a quienes no lo apoyan. Hay que señalar que el trabajo de campo se realizó en el 2017.

A grandes rasgos, hay una fuerte correlación a nivel global entre apoyo al gobierno y confianza en los medios. Esto debe tomarse con reservas, ya que el carácter de los sistemas políticos es muy dispar a nivel global así como la propiedad y organización de los diferentes sistemas de medios.

El informe completo puede ser consultado clickeando aquí.

La crisis catalana no pasa por los diarios sobre papel

La crisis en torno a Cataluña y que hace a la existencia de España tal como la conocemos hasta ahora no ha detenido la caída de circulación de los diarios sobre papel españoles. Una situación de extrema gravedad que cualquiera fuere su resultado, hace a la configuración del estado espeñol, no ha llevado a una mayor avidez por noticias que hacen a lo público. Al menos no en los diarios sobre papel. Los seis diarios de mayor tirada, El País, La Vanguardia, El Mundo, La Razón, ABC y El Periódico, han caído en sus ventas. En Cataluña y en Madrid, las ventas no han acompañado la dimensión de la crisis. Comparado con el 2016, la caída promedio de los diarios es del 10,4% según la Oficina de Justificación de la Difusión (OJD), que certifica la circulación en el país. El diario El País cayó un 16,2% entre septiembre de 2016 y el mismo mes de 2017. El  Mundo registró en una caída de 8,9% en el mismo período. El ABC, perdió 7,3%. En Cataluña, La Vanguardia no fue menos. Las ventas cayeron un 6,5% en este septiembre. El Periódico registró una pérdida de 13,3%, mientras que La Razón sufrió un descenso de 4%. Evidentemente, al proceso de la caída del papel le es indiferente incluso la continuidad del estado.

Difusión (ventas de kioskos más suscripciones) de los principales diarios españoles en septiembre de 2017

Ventas en kioskos de los principales diarios españoles