Archivo de la etiqueta: Opinión Pública

Así están las cosas, porteños

La Defensoría del Público acaba de dar a conocer una investigación sobre los contenidos de los noticieros de los canales de televisión abierta de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Este trabajo es de relevancia habida cuenta que lo producido o difundido como noticias en los canales de televisión porteños ocupan parte relevante de la pantalla  de los canales del interior del país. El relevamiento incluyó el período entre los años 2013 y 2017. El informe es extenso y minucioso y muestra con números precisos algunos supuestoso que ya se intuían aunque era necesario fijarlo: los noticieros tienen como temas dominantes policiales e inseguridad, política, deportes, internacionales y espectáculos, en ese orden.

Sin embargo, la investigación muestra algunos datos reveladores. Por caso, que hay más noticias en la TV abierta en el año 2017 que en el 2013, algo que es de por sí llamativo.

También resulta notable que la cobertura sobre temas vinculados a derechos humanos y pueblos originarios están práctimante circunscriptos a la televisión pública.

En cuanto a las fuentes en el caso de als noticias policiales, priman las privadas y las estatales, con una baja presencia de organizaciones intermedias de la sociedad civil.

Una versión resumida puede encontrarse aquí.

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Twitter es una red donde prima el impulso de dominación y no el de consenso

Una investigación de Sascha Hölig acerca del perfil de quien postea Twitter ofrece un aporte interesante acerca de la proyección de esta red social. El trabajo titulado ¡¿Una minoría dominante como barómetro de la opinión?! (Eine meinigsstarke Minderheit als Stimmungsbarometer?!) describe cómo los tuiteros activos en Alemania son mayormente hombres, tienen un nivel educativo alto, son consumidores de noticias y tinen un alto interés por la política. Como estudios previos han demostrado la influencia que la red Twitter tiene sobre periodistas, medios, polítios y figuras públicas en general, este trabajo avanzó sobre cómo era el perfil del usuario a través de los mensajes existentes en la red. El resultado es que el nivel de narcisismo, individualismo, arrogancia, actitud dominante y de manipulación están por sobre la existente en Internet. Por tanto, la red que tiene un impacto destacado sobre lo público tiene características que lejos de favorecer el debate y el intercambio de ideas se funda en supuestos de dominación e imposición.

Quien tuitea en Alemania es mayormente hombre y de alto nivel educativo

Posee un alto interés en acceder a noticias así como en la política

Quienes tuitean son más extrovertidos y con tendencia a mostrarse que el usuario común de Internet

Tienen mayor predisposición a atributos narcisistas

Finalmente, tienen más marcada una actitud de domimancia y liderazgo

La polarización política en Facebook afecta también a Brasil

Este año hay elecciones presidenciales en Brasil y los escenarios acerca de cómo serán están caracterizados por un alto grado de incertidumbre. El dato central es sí finalmente estará habilitado por la justicia para postularse el candidato del Partido Trabalhista (PT), Luiz Inacio Da Silva (“Lula”), quien se ubicó al frente de los sondeos al momento de lanzarse la campaña presidencial. En este contexto, Pablo Ortellado y Márcio Moretto Ribeiro realizaron un trabajo acerca de las preferencias políticas en redes sociales. Tomaron soporte para la investigación a Facebook ya que el 52% de la población urbana del país la considera como la vía preferencial de acceso a noticias. Un trabajo desarrollado por los investigadores en el año 2013 les permitió definir seis comunidades de usuarios en función de las páginas visitadas: a) partidos y políticos conservadores; b) partidos y políticos de izquierdas; c) grupos duros contra el crimen (“mano dura”); d) grupos anti corrupción; e) movimientos progresistas; y f) grupos en favor del medio ambiente y derechos humanos. El resultado del cuadro evidenció una fuerte polarización entre derecha e izquierda, en el plano de los grupos políticos organizados, pero no tanto en el campo de la sociedad civil.

Esta cercanía en el plano de la sociedad civil se mantenía en el año 2014.

Sin embargo, en marzo de 2016 los datos obtenidos muestran que la polarización eistente en el campo político se expandió hacia el campo de la sociedad civil. Esto es, la polarización política absorbió aquellos intereses y demandas que no estaban atados a la disputa político-partidaria.

 

Los autores tienen ahora como objetivo avanzar en trabajos similares sobre Estados Unidos y la Argentina para considerar estos casos como grupos de control.

Dos investigaciones muestran caída de credibilidad en medios

Dos recientes investigaciones plantearon nuevamente dudas sobre la credibilidad de los contenidos periodísticos hoy en día. El primer trabajo fue realizado por Ogilvy y es parte de la encuesta global 2018 (Global Media Influence Survey 2018). Furon encuestados 350 periodistas a nivel global que trabajan tanto en medios tradicionales como en redes sociales. El resultado muestra que desde 2016 hasta hoy la credibilidad en los medios cayó para los periodistas de un 72% a un 50%. Asimismo, el 68% de los periodistas encuestados considera que es responsabilidad tanto de los medios tradicionales como del mundo GAFAM (Google, Amazon, Facebook, Apple, Microsoft) el evitar diversidad de acceso y de fuentes cosa de evitar el efecto cámara de eco (eco chamber). En cuanto a las nuevas tecnologías a ser incorporadas en la práctica periodística de aquí a cinco años, el 51% considera que será la Inteligencia Artificial (AI) frente al 38% que estima que será la realidad aumentada. Asimismo, una encuesta sobre el estado de la credibilidad y la tendenciosidad en los medios norteamericanos (Perceived Accuracy and Bias in News Media) realizada por Gallup y la Knight Foundation. Según este trabajo, el público norteamericano considera que el 44% de las noticias en medios tradicionales no es creíble; esta perspectiva se amplía al 64% en el caso de los contenidos en redes sociales. La percepción que las noticias son tendenciosas llega al 62% en el caso de aquellas que se ofrecen en medios tradicionales y al 80% en el caso de redes sociales. La desconfianza hacia las noticias es mayor en aquellos de tendencia conservadora antes que en los progresistas (liberals). Los jóvenes tienen una mirada más negativa hacia las noticias que las personas mayores. Con relación a la variable educación, a mayor nivel educativo, mayor confianza en las noticias de los medios tradicionales.

En cuanto a las organizaciones de medios, la pública PBS asoma como la menos tendenciosa y más creible. El canal de noticias Fox News es percibido como el más tendencioso de todos, mientras que el menos creíeble es el medio online Breitbart News, que fue el soporte de Steve Bannon durante la campaña y los primeros meses de gobierno de Donald Trump.

El cuadro general acerca de la credibilidad de las organizaciones periodísticas norteamericanas da e siguiente panorama.

Estudio muestra que Facebook afecta el debate público

Las redes sociales o socia media no vienen pasando por un buen momento. En particular Facebook está atravesando por una crisis que incluso por primera vez plantea la continuidad de su existencia como tal a raíz del uso arbitrario de datos de los usuarios. Lejos de alejarse la crisis, un nuevo estudio plantea otras dudas sobre la acción de Facebook, esta vez sobre lo público. Un trabajo de la World Wide Web Foundation dirigia por Tim Berners-Lee realizó un experimento para conocer cómo funcionan los algoritmos de Facebook para ofrecer noticias a sus usuarios argentinos. El trabajo fue realizado por Renata Ávila, Juan Ortiz Freuler y Craig Fagan con apoyo de Claudio Agosti en recolección de datos y lleva por título “La mano invisible: el News Feed de Facebook y nuestra dieta informativa” (el informe también fue publicado en inglés).  A grandes rasgos, la metodología consistió en crear seis perfiles ficticios que siguieran los mismos sitios de noticias y a una página creada para apoyar la gestión del presidente Mauricio Macri y otra para apoyar a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Luego de un tiempo, dos de las cuentas creadas empezaron a poner “Me gusta” a la página pro Macri, dos a la en favor de Kirchner, mientras que las otras dos se mantuvieron neutras. La colección de páginas de noticias seleccionadas fue la siguiente.

El resultado que mostró el experimento es que incluso los dos perfiles similares -por caso, los dos pro Macri y los dos pro Kirchner – recibieron una secuencia de noticias dieferentes. Esto es, que incluso personas con adhesiones políticas similares les son ofrecidas historias diferentes por parte de Facebook.  De ello se deduce que los algoritmos ofrecen contenidos diferentes a personas con perfiles políticos e informativos similares. Este efecto es observable en el siguiente gráfico.

Por lo cual, una de las conclusiones del trabajo es que Facebook promueve impulsos centrífugos en vez de centrípetos; en vez de alentar contenidos tendientes a consolidar una base común que facilite el debate y el diálogo públicos ofrece inputs que favorecen la fragemtación y la individualización. Según este trabajo, si partimos del trabajo de Pablo Boczkowski y Eugenia Mitchelstein sobre una brecha entre las noticias ofrecidas por los medios y las preferencias de sus públicos, aquello que habría aquí es una brecha más al menos entre los usuarios del servicio de noticias de Facebook.

El resultado es muy interesante ya que, a diferencia de los medios editoriales que se caracterizan por tener una línea editorial relativamente coherente y consistente, los contenidos periodísticos ofrecidos por Facebook no se guían por este principio. La cuestión por detrás es avanzar si este acceso segmentado a noticias desafía de modo decisivo perspectivas clásicas sobre el funcionamiento o el horizonte normativo sobre la democracia contemporánea, desde la teoría económica de Anthony Downs o la democracia deliberativa de Jürgen Habermas. 

Los bots en el foco de las redes sociales

Es ya sabido que las redes sociales no son un espacio de política de caballeros sino que ha sucumbido ante las prácticas pedestres. En este sentido, el instrumento que está siendo puesto sobre el tapete para influir en la opinión pública online son las cuentas automáticas o bots. Estas cuentas que tienen mayor facilidad de generación en una red como Twitter antes que en Facebook permiten aumentar la cantidad de seguidores a una celebridad o jugar sucio tanto en elecciones como en posicionamiento de marcas. Los bots permiten iniciar acciones coordinadas de ataque o defensa ya sea sobre celebridades, políticos o determinados artículos de consumo o marcas. El objetivo es imponer creencias propias y manipular a ciudadanos/consumidores. En este sentido, el máximo objetivo de quien dirige una operación con bots en Twitter es que su campaña alcance ser un trending topic (tt). Generar cuentas apócrifas es relativamente sencillo. Se puede utilizar un sitio como Fake Name Generator  y adosarle fotos desde otro denominado Random User Generator. Una tarjeta SIM de celular permite generar hasta diez cuentas en Twitter. De allí, se pueden habilitar una centena de cuentas en pocos minutos. Computadoras que permiten falsear números de celulares pueden agigantar este proceso de modo exponencial tal como lo describió una investigación del New York Times hace un par de meses.

Según un trabajo de Pew Research Center un 66% de las cuentas que han participado o ligado noticias a websites de temas populares son sospechosas de ser bots. Las distorsiones que esto ha generado en las redes ha llevado a generar instrumentos de detección de bots. Tal es el caso del sitio Botometer que permite desemascararlos. Sitios como  TwitterAudit  o FakeFollowerCheck permiten conocer cuantos bots siguen a una cuenta. Estas son pequeñas herramientas que permiten hacer ejercicios de Media Literacy para contrarrestar acciones malintencionadas de alterar los discursos en las redes. Es por ello que al momento de moverse en las redes se debe ser súmamente cuidadoso de no potenciar los bots otorgándeles un “like” (me gusta) o retuitando sus posteos. Sí. Moverse en las redes también requiere habilidades y precauciones como en la vida externa a las mismas.

Crece la confianza en el periodismo y disminuye en las redes sociales

La consultora Edelman publicó los resultados de una encuesta de opinión global acerca de la confianza en las instituciones. Dentro de ellas se encuentran los medios. Asimismo, la Argentina fue uno de los países parte de la muestra. Como primer dato a resaltar de la investigación titulada “The Battle for Trust” a es que el país encabeza junto a México, España e Indonesia el lote de aquellas sociedades que les preocupa la utilización como un arma a las “fake news“.

Los medios e comunicación son la institución relevada con menor confianza a nivel global. La Argentina se encuentra entre los países con desconfianza alta. De los tres países relevados en América Latina – México y Brasil son los restantes -, es la sociedad que menor confianza tiene en los medios.

Un dato interesante que surge del trabajo es que los encuestados identifican como “medios” tanto a los soportes como a quienes generan los contenidos. En este sentido se destaca que los periodistas son quienes están más asociados al concepto de “medios”, mientras que los motores de búsqueda son aquellos más alejados de éste.

Otro dato interesante es la caída en la confianza en las redes sociales y en los motores de búaqueda frente a la revalorización del periodismo.

Es Alemania el país que muestra la mayor brecha entre la confianza que se tiene al periodismo y aquella en las redes sociales. La Argentina está en el nivel medio global. México y Brasil están entre los países en los cuales la confianza se dade manera inversa: las redes dan mayores garantías que el periodismo.

De los países relevados, Estados Unidos es aquel donde más cayó la confianza en las redes sociales y los mores de búsqueda. No es desdeñable que el cambio se haya producido luego de la asunción de Donald Trump como presidente del país, su uso de Twitter y las disputas en torno al concepto de “fake news” ya mencionado. En la Argentina cayó más que en Brasil y México.

Finalmente, en comparación con otras instituciones relevadas en la Argentina, se observa una caída en la confianza en los medios con relación a años pasados. El pase del año 2015 al 2016 resultó en un desplome de confianza en los medios. El nivel de confianza en las empresas muestra curvas similares. Al mismo tiempo se observa un repunte en la confianza en el gobierno. Las ONGs mantienen un nivel de aprobación alto.

La Argentina es el país que muestra el mayor crecimiento en confianza en las instituciones a nivel global por parte de los sectores informados sobre lo público. El total de la sociedad tiene un nivel de confianza menor en las misms que la elite de la sociedad.